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Calidad técnica e inagotable dinámica

Fue un juvenil de selección que defendió la casaca albiceleste nacional en certámenes internacionales para menores de 20 años. Por entonces era jugador de River Plate con enorme proyección, por lo que se descontaba su próximo paso a integrar el plantel profesional de la referida entidad, una de las más importantes del país. Sin embargo, no todo suele salir como se espera y, apenas dos años después de haber jugado su primer amistoso con la casaca de la institución de Núñez, apareció por Pehuajó con otra casaca y nos dejó su fútbol en un partido que resultó inolvidable.

UNGARETTI

Ángel Jesús Ungaretti, dado que de él se trata, surgió como notable futbolista a muy temprana edad y el Club Sportivo Barracas de la ciudad de Colón de nuestra provincia, fue el marco adecuado para su llegada a River.

Su puesto era el de volante central, pero, delante suyo, en edad y división, estaba Reinaldo Merlo, el luego popularísimo “Mostaza”, por lo que no tenía muy fácil su chance de proyección en ese sector, aunque contaba con muy buenas condiciones.

INTERNACIONAL

Si bien fue tenido en cuenta para los Juegos Panamericanos realizados en Cali, Colombia, en 1971, su presencia internacional se concretó en el tradicional torneo de las juventudes que se disputaba en Cannes, Francia y que, en su edición de 1972, contó a Ángel Ungaretti como titular de la selección argentina de fútbol.

La divisa albiceleste fue defendida por un plantel rico de futbolistas de gran futuro, como el arquero Juan Carlos Delménico, defensores como Víctor Bottaniz y Roberto Mouzo, volantes como Julio Asad y Norberto Alonso, y delanteros como Daniel Bertoni, Víctor Trossero y Enzo Ferrero. Un equipo donde el Beto Alonso de River y Piqui Ferrero de Boca, eran las figuras más conocidas, aunque el resto eran jugadores que habían empezado a mostrarse en la primera división de sus respectivos equipos.

Esa selección llegó a la final donde cayó por 2 a 1 ante Brasil en tiempo suplementario.

Delménico, Bottaniz, Mouzo, Chirdo e Isamat; Ungaretti, Asad y Alonso; Bertoni, Trossero y Ferrero fue el equipo que cayó ante la selección carioca, cuyo volante central, Falcao, fue una de las grandes figuras del torneo.

Bottanitz, Ungaretti y Alonso regresaron a River con granes expectativas. Alonso ya había debutado en la primera del Millonario, Bottaniz integraba la reserva y había jugado en Pehuajó en 1971 con ese equipo, mientras Ungaretti aguardaba su oportunidad para dar el paso a profesional. Pero no le quedó más remedio que seguir esperando.

HACIA EL DEBUT

En julio de 1973 River, que venía peleando el campeonato arriba, aunque no tan cerca del líder que era el Huracán de Menotti, debió afrontar tres partidos en una semana y los tres en el interior del país. El 8 de julio visitaría a Newell’s en Rosario por la 22ª fecha del torneo, al día siguiente, con motivo de la fecha patria, jugaría un amistoso frente a Atlético Tucumán en “El Jardín de la República”, y el 15 visitaría a Colón, en Santa Fe por la 23ª fecha.

El técnico Delem designó un amplio plantel para los tres partidos y Ungaretti fue convocado.

Fue al banco de relevos en los tres encuentros y si bien en Rosario, cuando River venció por 2 a 0, no ingresó (Delem no ordenó cambios en ese cotejo), sí lo hizo en el amistoso en Tucumán, reemplazando a Merlo, partido que ganaron los tucumanos por 3 a 2.

Ya en Santa Fe, permaneció en el banco y aunque el DT millonario solo hizo un cambio, Ungaretti se quedó sin conseguir su debut oficial.

PLANILLA FIRMADA

Ungaretti pareció tener una esperanza cuando Merlo fue convocado a la llamada “Selección Fantasma” que se recluyó en el Norte, aclimatándose para ir a jugar frente a Bolivia en la altura por Eliminatorias. Mostaza estaría ausente más de un mes y Ángel podría tener chances de jugar en la primera. Sin embargo Merlo renunció al seleccionado y retornó enseguida a Nuñez por lo que Ungaretti nunca volvió a ser llamado y su firma quedó en la planilla de aquel partido amistoso en Tucumán, donde River formó con: Perico Pérez, Zuccarini, Pellerano, Daulte y Giustozzi; Ramón Sánchez, Merlo y Carlos López; Morete, Marchetti y Ghiso, quedando en el banco: el arquero Barisio, el uruguayo Jáuregui, “el japonés” Pérez, “la Chiva” Di Meola, y Ungaretti, quienes luego ingresarían a jugar.

SANTO TUCUMANO

En 1974, cuando el técnico Néstor “Pipo” Rossi se decidió por Reinaldo Merlo y Eduardo Juan Carranza como volantes centrales del plantel superior, Ungaretti pasó a San Martín de Tucumán y de hecho enfrentó a River en un amistoso disputado en la capital tucumana.

A PERGAMINO

A mediados de los ’70 retornó al interior de nuestra provincia y formó parte de la gran selección de la Liga de Pergamino, elenco albirrojo con el que visitó nuestra ciudad durante el otoño de 1976 en un partido decisivo por el campeonato argentino.

El torneo, llamado Copa Presidente de la Nación y organizado para selecciones de Ligas del fútbol amateur del país, se inició en octubre de 1975, disputándose por cruces eliminatorios a dos partidos, alternando la condición de local.

El representante pehuajense cumplió una gran campaña y tras eliminar a los seleccionados de Carlos Casares, 9 de Julio, 25 de Mayo, Trenque Lauquen y Bahía Blanca, llegó a fin de año con vida dentro de uno de los más competitivos torneos de entonces.

El certamen entró en receso durante la temporada estival, estimándose su reanudación para mayo de 1976, cuando Pehuajó enfrentara a Pergamino, poderoso conjunto que había cerrado el año anterior eliminando a la fuerte selección de Rojas que venía de eliminar a Junín y San Nicolás.

SELECCIÓN ALBIRROJA

Pergamino cerró su fase preparatoria para la nueva etapa del torneo con un amistoso ante Jorge Newbery de Junín que había jugado el torneo de primera A de AFA en el segundo semestre del año anterior, registrándose un empate 2 a 2. La moral del equipo albirrojo estaba en alto y el 16 de mayo recibió a Pehuajó, partido que finalizó empatado 1 a 1, resultado muy importante para nuestra selección porque, en caso de igualdad en puntos y goles tras los dos partidos, los goles de visitante se computaban doble. De allí que se aguardara con gran interés la revancha en nuestra ciudad, encuentro que trajo la visita de la figura que nos ocupa: Ángel Jesús Ungaretti con el seleccionado albirrojo.

EN PEHUAJÓ

El 23 de mayo Pergamino se presentó en la cancha de Boca Junior, en Rivera Indarte (hoy Perón) y Ascasubi, con una formación integrada por: Córdoba, Lamolla, Jorge, Morresi y Murillo; Ungaretti, Rubén Ferreyra y Corona; Bojanich, Ramón Ferreyra y Zapata, mientras que el elenco pehuajense presentó el siguiente equipo: Erramouspe, Bartolomé, Di Paolo, De Antón y Rojas; Geloso, Narváez, Vuotto y Jesús Martín; Luis Civelli y Clark, siempre bajo la conducción técnica de Roberto Dirassar quien, como queda expresado, se decidió por una formación con hombres capaces de aguantar un 0 a 0 que los clasificaría.

EL PARTIDO

El partido resultó de trámite rápido pero impreciso. Pehuajó tuvo su única oportunidad de abrir el marcador a los 5’ de juego cuando Clark metió un cabezazo notable pero el arquero Córdoba, en no menos espectacular intervención, desvió el balón por línea de fondo.

A partir de allí Pehuajó se retrasó y Pergamino, con el control de la pelota, buscó llegar a la valla de Erramouspe, pero el local, con cuatro defensores bien plantados en el fondo y con Narváez y Vuotto parados delante de esa línea de cuatro, armó un bastión defensivo prácticamente inexpugnable, máxime porque estos dos volantes tenían también gran experiencia como zagueros centrales.

El campo se achicó para la visita y recién a los 20’ del segundo tiempo, Ungaretti derrotó a Erramouspe con un soberbio golpe de cabeza, pero el árbitro rosarino Ramón Aquiles Mori anuló la conquista marcando una falta previa del zaguero Morressi quién, según el árbitro, le habría gritado al marcador de Ungaretti distrayéndolo para que el volante de Pergamino cabeceara sin marca encima.

Sobre el final, Erramouspe, en una de las mejores atajadas vistas en Pehuajó en toda la historia, le ahogó el grito de gol a Bojanich y el partido terminó 0 a 0, clasificando al local.

Así pasó Ungaretti por nuestra ciudad.

EL JUGADOR

Ángel Jesús Ungaretti fue un mediocampista dotado de un importante bagaje de recursos técnicos, con buen trato del balón y precisa distribución del mismo, apoyándose en una gran inteligencia para leer debidamente el partido y actuar en consecuencia, resolviendo con velocidad mental y precisión técnica. Un volante con un dinámico ida y vuelta, un buen juego aéreo y una reconocida llegada al gol, aunque no tan elogiado por su capacidad de marca y recuperación.

DATO CURIOSO

Décadas después, su hijo, Martín Ungaretti, llegó a integrar el banco de relevos de la primera de River en un encuentro ante Colón y, al igual que su padre, no pudo ingresar y jamás llegó a jugar un encuentro oficial defendiendo el prestigio riverplatense. Cosas de la vida.

Roberto F. Rodríguez.

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