DeportivasFútbolInformes especiales

En el podio grande

Sin dudas uno de los mejores arqueros de toda la historia de nuestro fútbol lugareño. Para muchos, como mínimo integrante de un podio de grandes guardavallas, vale decir que aunque hay quienes lo consideran el mejor de todos, respetan opiniones en contrario pero difícilmente aceptarían que Raúl Debórtoli, “el Flaco”, quede fuera del terceto de los más reconocidos.

Sabemos que las comparaciones resultan odiosas y muchas veces injustas, especialmente cuando se toman elementos de diferentes épocas, incluso de épocas muy distintas, pero aún así siguen siendo atractivas.

TÍTULO ALBINEGRO

Nacido el 27 de Enero de 1936 en Pehuajó, se inició en Estudiantes Unidos y con 18 años de edad fue el arquero del equipo albinegro que ganó el certamen oficial de la Liga local en 1954, con una formación generalmente integrada por Debórtoli, Bocha Patiés y Libossart; Lasserre, Burgos y Esbelto Pérez; Eminente Pérez, Rojas, Díaz, Goñi y Guevara.

GLORIA AZULGRANA

Pasó a Defensores del Este y formó parte de una de las etapas más recordadas de la institución que acababa de obtener el título local en 1955, pero que con la llegada de Raúl Debórtoli, Ángel Plaza y Pedro Avendaño, entre otros, aumentó su potencial y ganó con gran autoridad el campeonato de 1956. La alegría no terminó allí, porque Defensores sumó, siguiendo con el Flaco en la valla, tres títulos más alcanzando así los cinco de manera consecutiva, éxito que le permitió al club azulgrana, ser el primer (y hasta ahora único) pentacampeón del fútbol vernáculo.

Cuando llegó esa quinta consagración, el “Flaco” tenía 23 años y ya contaba en su palmarés con la obtención de cinco campeonatos oficiales de primera división, habiendo defendido el arco de la selección pehuajense en el campeonato argentino de 1958, afirmando una presencia mayúscula en esa valla del representativo albiceleste que lo tendría como titular por unos cuantos años más.

FUTURO AZUL

Para 1962 pasó a Deportivo Argentino, entidad que buscaba su primer título oficial en la Liga Pehuajense y muy cerca estuvo de conseguirlo con Debórtoli en ese primer año, cuando su equipo sostuvo una lucha punto a punto con Defensores del Este, elenco éste que finalmente y por un punto de diferencia, se llevó el campeonato.

Debórtoli, Fares y Borjas, Tito Arive, Vignales y Navas; Sáez,  Vitángeli, Polverini, Mariani y Domínguez, fue una de las formaciones que presentó la entidad azul esa temporada.

UNA GRAN SELECCIÓN

Ese año, Debórtoli fue el dueño del arco de una muy recordada selección pehuajense que participó en una nueva edición del campeonato argentino. Eran tiempos donde se jugaba a simple eliminación, vale decir que: equipo que perdía un partido quedaba fuera del certamen.

Pehuajó arrancó derrotando a las selecciones de Tres Lomas y Liga del Oeste, ambos como local, debiendo enfrentar luego, y como visitante, al poderoso representante de Bolívar.

Sin poder contar con Alcántara, eficiente delantero y goleador perteneciente a Estudiantes Unidos que desistió de jugar, y habiendo dispuesto el técnico Manuel Rodríguez que el tantas veces capitán, Juan Carlos Patiés, quedara fuera del equipo reorganizándose la defensa y modificando el medio campo al pasar el volante Drago al puesto del excluido, como primer zaguero, Pehuajó salió a disputar el partido con: Debórtoli, Drago y Quarteroni; Borjas, Mallarino y Santos; Murugarren, Vitángeli, Polverini, Lombardero y Ortelli.

Fue un encuentro trascendental con la presencia de una verdadera multitud, pero con muchísimos pehuajenses presentes. Encuentro que terminó ganando el local por 2 a 1.

DEPO CAMPEÓN

Tras nuevos intentos de lograr la coronación de Deportivo Argentino en el campeonato local, recién en 1966 se consiguió el anhelo con un equipo formado con: Debórtoli, Bertoldi y Bajo; Tito Arive, Sieza y De Antón; Vitángeli, Sáez, Tomás Arive, Bernoldi y Mariani, aunque también Pedro Avendaño jugó varios partidos.

El azul peleó punto a punto el torneo con Progreso, pero los albirrojos mantenían todavía dos unidades de ventaja cuando faltaban apenas dos fechas. Sin embargo, y contra todos los pronósticos, Deportivo goleó a Progreso en Juan José Paso por 4 a 1 en la penúltima y le dio alcance en la cima de la tabla de posiciones.

Como ambos ganaron en la fecha siguiente, debieron disputarse dos cotejos finales. Progreso ganó el primero por 1 a 0 en Defensores del Este, pero el azul venció por 2 a 0 en la revancha disputada en Estudiantes Unidos. Hubo tercer partido, en esa misma cancha, y allí Deportivo, repitiendo el resultado anterior, se llevó el largamente esperado campeonato.

EL ATRACO

Ese año integró el seleccionado local que jugó el campeonato argentino, pero la campaña solo duró un partido.

Debórtoli, Acuña y Farías; Tito Arive, Sieza y Mario Rodríguez; Piñeiro, Pedro Avendaño, Tomás Arive, Núbile y Mariani, fue la formación albiceleste que afrontó el encuentro disputado en General Villegas, donde tras un escandaloso arbitraje, Pehuajó cayó por 2 a 0 ante la Liga del Oeste y quedó eliminado.

Un partido que Debortoli no ha olvidado ni olvidará jamás, porque esa tarde, tal como figurativamente afirmaron muchos de los integrantes del plantel albiceleste: “les pusieron un revolver en las costillas y les robaron el partido.”

TRAMO FINAL

Al año siguiente Deportivo terminó sexto en el campeonato entre diez participantes y, para 1968, el Flaco se fue al fútbol pampeano para jugar en Atlético Santa Rosa. Retornó a la entidad azul y se mantuvo en el arco hasta 1971, año en que se produjo el debut de un juvenil de 16 años que también marcaría una etapa en la valla de los azules: Roberto De Antón, quien debutó el 15 de Agosto de dicho año en cancha de Calaveras cuando Deportivo enfrentó al dueño de casa y Debórtoli, lesionado en el primer tiempo, dejó su puesto a la incipiente figura.

LOS NÚMEROS

El ya famoso “Flaco” se retiró con seis campeonatos oficiales obtenidos: uno con Estudiantes Unidos, cuatro con Defensores del Este y uno con Deportivo Argentino.

Fue figura indiscutida durante muchos años a la hora de formar el seleccionado pehuajense, donde jugó 59 partidos, siendo el arquero que más veces defendió la valla albiceleste. Participó en cinco campeonatos argentinos, pero entre todos ellos, Pehuajó solo llegó a disputar 7 encuentros, de los cuales Debórtoli jugó 6: tres cotejos en el torneo de 1962 y uno solo cada uno de los certámenes de 1958, 1960 y 1966, dado que en la edición de 1964 fue parte del proceso previo pero en el encuentro debut, que también fue despedida, estuvo como suplente.

GRAN DT

Para 1972 Debórtoli se calzó el buzo de técnico y se hizo cargo del plantel superior de Deportivo Argentino. Fue un año muy especial porque la institución inauguró el coqueto estadio “José Esteban Garré” con la presencia de la primera división profesional de Boca Juniors, visita que conmocionó a la ciudad y la región, ofreciendo una muy recordada demostración futbolística dentro de una verdadera fiesta. El resultado fue 6 a 0 a favor del ilustre elenco visitante, pero ello es puramente anecdótico.

Finalmente y en un durísimo Petit Torneo Final que definió el campeonato local, Deportivo empató con Defensores del Este, superó a KDT y llegó al último partido, frente a Progreso, con mejores chances, pero las cosas se volvieron cuesta arriba cuando a los 18 minutos del segundo tiempo, los albirrojos se pusieron 3 a 1 arriba en el marcador. Parecía que el título se escapaba, como tantas otras veces había pasado, pero con otros dos golazos de Sieza (que había marcado también el primero) y uno de Díaz de penal, el azul se quedó con el título a puro sufrimiento.

Era el segundo título oficial conseguido por Deportivo y en ambos Debórtoli había estado presente. Uno como arquero y otro como técnico.

FUGAZ RETORNO

Cuando parecía que no volvería a calzarse nunca más los guantes ni ponerse las rodilleras, tuvo un retorno fugaz en 1974 jugando para El Pincén de Salazar en la Liga de Tres Lomas, pero fue su última aparición como arquero, aunque no sin dejar el recuerdo de una buena campaña.

Colgó definitivamente los guantes y dio paso al Debórtoli dirigente, función con la que seguiría demostrando su amor por el fútbol desde otro puesto, pasando por comisiones directivas del Club Deportivo Argentino y llegando, también, a presidir la Liga Pehuajense.

LA IMAGEN

Como arquero dejó la imagen de haber encarnado un nuevo estilo que empezaba a tener seguidores en la segunda mitad de los años ’50. Un estilo distinto, de arquero-jugador que había exhibido el gran Amadeo Carrizo, y en el que los guardavallas que se atrevía a seguirlo habían logrado un mayor protagonismo.

Debórtoli, que contaba con una muy buena estatura física para el puesto, decidió enrolarse en ese estilo, y aunque sabía desempañarse bien bajo los palos del arco mostrando buenos reflejos, era de los que necesitaban espacio para no sentirse asfixiado, porque entendía que el área era su territorio natural y no el de los zagueros. Le gustaba jugar adelantado, ampliando su radio de acción, siempre concentrado para deducir por donde pasaría la jugada adversaria y estar preparado para llegar antes al punto crítico, sea para descolgar un centro aéreo, plantarse en el sitio geométricamente justo para achicar el ángulo de disparo del adversario tapando con todo su cuerpo o incluso para salir a cortar juego con los pies fuera de su área, porque también mostró condiciones a la hora de dominar el balón con sus extremidades inferiores.

¿Pudo haberse proyectado en el fútbol grande de nuestro país? Nunca lo sabremos porque es una pregunta que jamás tendrá respuesta concreta. Condiciones tenía, pero a pesar de haber tenido oportunidades de irse a Huracán de Parque Patricios e Independiente de Avellaneda, decidió seguir jugando aquí. Un grande con méritos como para estar en el podio mayor de los arqueros pehuajenses de todos los tiempos.

Roberto F. Rodríguez.

Show More

Noticias relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *