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Era de primera

Zaguero rudo y expeditivo que nos visitó siendo joven, pero con sobrada edad para militar en la división superior. Aquí mostró todo su compromiso con la función de defender con todos los recursos la camiseta que le tocara lucir. Una visita muy recordada porque con él vinieron otros valores conocidos, uno de los cuales dejaría grabado su nombre, para nuestro pesar, en la historia futbolística pehuajense, pero ese es otro tema que algún día abordaremos. Hoy evocamos aquel marcador central con patente de “duro” que dejó su marca en un campo de juego de nuestra ciudad.

ALARCÓN

Víctor Hugo Alarcón, dado que de él se trata, nació en Río Cuarto, provincia de Córdoba, el 26 de noviembre de 1935, siendo hijo de don Santiago y de doña Angelina Leguizamón. Fue el menor de los seis hijos que tuvo dicha pareja y comenzó la práctica oficial de fútbol en las divisiones menores de Estudiantes de dicha ciudad.

COLIMBA

A los 20 años de edad, cuando fue convocado a cumplir con el servicio militar de entonces, popularmente conocido como “colimba”, fue incorporado a la Base Naval Puerto Belgrano, ubicada próxima a la localidad de Punta Alta, cabecera del partido de Coronel Rosales. Allí lo vieron en momentos de entretenimientos informales jugando fútbol y lo llevaron a jugar a Sporting de Punta Alta, entidad rojinegra a la que, también por ese tiempo, arribaría un humilde joven pehuajense: Salvador Pedro Cicchini, quien -como es sabido– escribiría páginas gloriosas para esa institución.

Alarcón pasó a Independiente de Dorrego que, por ese entonces, militaba en la Liga de Tres Arroyos y cuando fue dado de baja de la llamada conscripción, se marchó hacia la Capital Federal con uno de sus hermanos en busca de trabajo.

PINCHARRATA

Probó suerte en el fútbol y, por gestiones del señor Héctor Cerioni, a quien Víctor ha recordado siempre con sincero agradecimiento, lo incorporaron a Estudiantes de La Plata, donde jugó en tercera división y en reserva, logrando, al poco tiempo de haberse incorporado, debutar en la primera división del albirrojo platense. Fue en la primera fecha del campeonato oficial de AFA de 1959, disputada el 3 de mayo de ese año, partido que Estudiantes igualó 1 a 1 como visitante ante Huracán. Y a partir de allí jugó durante todo el campeonato, certamen en el que elenco Pincharrata terminó en el décimo lugar entre dieciséis participantes.

Al año siguiente se mantuvo en el plantel superior, pero alternó con partidos en reserva y, con esa división, visitó Pehuajó.

EN PEHUAJÓ

La visita mencionada estuvo relacionada con los festejos organizados por un especial aniversario de la fundación del Club Estudiantes Unidos de Pehuajó que, el primer día de mayo de 1960, cumplía nada menos que cuarenta años de vida institucional.

La referida entidad albinegra local, con apoyo de la Liga Pehuajense de Fútbol (LPF), logró concretar la visita de una renombrada división reserva del club Estudiantes de La Plata, con el compromiso que la misma disputara en Pehuajó dos encuentros futbolísticos. Uno de ellos frente al seleccionado albiceleste local y el otro frente al primer equipo de la institución anfitriona.

Para el primero de los partidos, el disputado el 30 de abril de 1960 en cancha de Estudiantes Unidos, la visita presentó una formación integrada por: González, Sendra y Roberto Stringa; Sánchez, Adalberto Viñales y Víctor Hugo Alarcón; Antonio Ruggeri, Juan Carlos Rulli, Rubén Koroch, Pascual Strafface y Jacinto Merayo.

La selección lugareña, por su parte, salió a disputar el encuentro con un equipo integrado por: Debórtoli, Oscar V. García y Quarteroni; Ridella, Armando Bajo y Marino; Aires, Sánchez, Polverini, Carlos García y Gabriel Pissani, pero poco pudieron hacer.

Rulli abrió la cuenta a los 2 minutos de juego y con dos goles de Strafface, los visitantes se pusieron 3 a 0. Descontó García, González le atajó un penal a Pissani, pero éste convirtió luego el segundo, acercando las cifras del marcador. Sobre el final, ingresó un prometedor puntero izquierdo con chapa de goleador, Roberto Aníbal Tarabini, quién marcó dos goles y selló la goleada, dejando el resultado definitivo en un 5 a 2 para Estudiantes de La Plata.

Al día siguiente, la mencionada reserva albirroja goleó también a Estudiantes Unidos, en este caso, por 5 a 1.

González, Sendra y Alarcón; Sánchez, Viñales y Magri; Ruggeri, Rulli, Straffacce, Merayo y Tarabini, fue la formación titular albirroja, donde luego ingresaron: Valenzuela, Ábalos, Ponce de León, Epeloa, García y Sello.

El dueño de casa, por su parte, formó con: Pintos, Alberto Patiés y Junco; Gromaz, Drago y Pérez; Cremaschi, Lamandía, Caputta, Altube y Mel, ingresando luego el arquero Manuel Carlos, y el lateral Plaza. Con dos goles de Merayo, dos de Tarabini y uno de Strafface, los albirrojos redondearon la segunda goleada para el contundente 5 a 1.

José Mel, cuando el encuentro estaba 4 a 0, marcó el descuento y único gol albinegro.

Así pasó por un campo de juego pehuajense, en una inolvidable doble jornada, el zaguero Víctor Hugo Alarcón, un defensor firme y vehemente, aunque a veces exagerado, que tenía sobradas condiciones como para actuar en la división superior del Pincha por lo que se esperaba que fuera tenido en cuenta también para el nuevo campeonato que comenzaría apenas dos días después de la visita a Pehuajó. Y así fue.

LOS NÚMEROS

Alarcón jugó casi todo el campeonato oficial de 1960, pero a fin de temporada fue transferido. Se fue de Estudiantes de La Plata dejando un registro de 59 partidos oficiales disputados en los que marcó 13 goles, en su mayoría mediante ejecución de tiros penales, y pasó a Huracán.

En ese 1960 estuvo preseleccionado para integrar el plantel de representativo nacional que participó del campeonato sudamericano en Brasil, aunque finalmente no quedó incluido.

QUEMERO

El riocuartense llegó al Globito de Parque de los Patricios para ser titular y en la primera fecha del torneo, disputada el 16 de abril de 1961, debutó con su nueva casaca, nada menos que en un clásico frente a San Lorenzo en el Gasómetro de avenida La Plata de la entidad azulgrana.

No le fue bien. San Lorenzo, que terminaría siendo subcampeón, se impuso por 5 a 2. Alarcón no volvió a jugar sino hasta la cuarta fecha, pero lo hizo como lateral derecho, puesto que mantuvo por varios partidos. Después pasó al plantel de reserva habiendo disputado solo 9 partidos en primera para Huracán ese año.

No jugó demasiado en los años siguientes, llegando a protagonizar ocho partidos en 1962, solamente tres en 1963 y cinco en 1964. Sin embargo, integrando la reserva del globito, realizó muy buenas campañas e incluso integró un gran equipo que estuvo cerca de ganar el campeonato, pero como a veces era convocado para jugar en el equipo de primera, su ausencia temporal disminuía el poder defensivo del equipo y se lo extrañaba.

Alarcón dejó Huracán tras concluir la temporada de 1964, habiendo jugado veinticinco partidos oficiales en primera división. Demasiado poco para las expectativas creadas, pero aun así dejó un grato recuerdo en la hinchada del globito, especialmente por las grandes tardes en la reserva, y por la particularidad de haber sido arquero en la emergencia cuando en un partido frente a Vélez Sarsfield el arquero de Huracán fue expulsado y el riocuartense ocupó el arco.

Es justo mencionar también que Alarcón, aun siendo un conocido profesional del fútbol, trabajaba en la carnicería de su suegro ubicada en la ciudad de La Plata.

CALAMAR

Para 1965 fue transferido a Platense que, por entonces, acababa de ascender a la primera A del fútbol argentino, y con la camiseta calamar debutó en la primera fecha del campeonato oficial de AFA disputada el 18 de abril de ese año.

En su debut, Platense derrotó a Independiente por 1 a 0. Topini, Ruiz y Schneider; Alarcón, Togneri y Murúa; Miranda, Yudica, Garro, Marchesse y Gennoni fue la formación ganadora.

Platense cumplió ese año una buena campaña, dado que finalizó en séptimo lugar entre dieciocho participantes, pero lamentablemente Alarcón jugó muy poco, apenas cuatro partidos en el torneo.

AL MATE

En 1967, luego de cierta inactividad y con 31 años a cuesta, se incorporó a Argentino de Quilmes que venía de ser subcampeón del torneo de Primera B en una campaña que pareció indicar que no estaba lejos el ansiado retorno a la máxima división del fútbol argentino (Argentino había estado en Primera A en 1939).

Pero el Torneo de la B de 1967 se jugó distinto a los anteriores. Se dividió el número de equipos en dos zonas y, teniendo en cuenta las posiciones finales, algunos jugarían por el título, otros disputarían el Torneo Reclasificación y otros lucharían por mantener la categoría en un Torneo Promocional con equipos procedentes de la Primera C. Incluso algunos jugarían también la Copa de Honor, un torneo no oficial.

Alarcón jugó 17 partidos. Fue su despedida del fútbol profesional.

EL JUGADOR

Víctor Hugo Alarcón fue un futbolista con relativamente baja estatura para ocupar el puesto de marcador central, por lo que, muchas veces fue utilizado como marcador lateral, tanto por izquierda como por derecha. Bueno en la marca, con fama de rudo que imponía mucho respeto apoyado en su fortaleza física y su vehemencia. De buen remate, fue el encargado de ejecutar los penales en sus tiempos en Estudiantes de La Plata, única institución para la que convirtió goles. Después tuvo demasiados altibajos y no terminó de asentarse bien en la división mayor. Una lástima, porque tenía condiciones como para haber llegado más lejos todavía y a los pehuajenses les dejó una clara imagen de ser un jugador de primera.

Roberto F. Rodríguez.

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