DeportivasFútbolInformes especiales

Un día Chivo

El 8 de julio de 1943 quedó asentado en los correspondientes registros montevideanos, el natalicio de Ricardo Elbio Pavoni Cúneo, quien hoy está cumpliendo 77 años.

Pavoni, en sus años mozos, fue un reconocido futbolista uruguayo que se destacó notablemente en el fútbol argentino vistiendo la casaca del Club Atlético Independiente, única camiseta que defendió en nuestro país, llegando a convertirse en un verdadero ídolo deportivo de toda la hinchada del rojo de Avellaneda.

Un caso curioso de un jugador que, sin atributos técnicos en elevado porcentaje, rústico pero eficaz en su puesto de marcador de punta, llegara a ser ídolo en una institución cuyos ilustres planteles, especialmente en aquellos años de trayectoria de Pavoni, se nutrían de muchos jugadores talentosos, de buen pie, como suele decirse.

Pero arranquemos por el principio y considero, que a medida que vayamos recorriendo esa campaña futbolística del referido uruguayo, encontraremos la explicación.

COMIENZOS

Pocitos Juniors fue el primer equipo oficial que integró, en divisiones infantiles, y recién a los 14 años pasó a Defensor Sporting de Montevideo, sumándose a la quinta división en 1957. Sus comienzos fueron como marcador lateral, pero derecho. Un 4 de los de antes, pasando tiempo después a marcar sobre el otro sector, es decir con el número 3 en la espalda de su camiseta. Pero aun en Defensor, institución muy conocida en el fútbol rioplatense, su actividad deportiva no llegaba a cubrir sus necesidades económicas, situación que lo llevó a buscar otra salida y en plena juventud encontró trabajo como crupier en un casino, lo que demandaba una labor extendida hasta altas horas de la madrugada, por lo que le resultaba imposible estar en condiciones de asistir regularmente a los entrenamientos y complicaba su futuro en el fútbol.

En 1965, cuando su panorama se tornaba cada vez más difícil apareció Independiente y Pavoni cruzó el Río de La Plata para incorporarse a una gran institución donde ya habían brillado otros uruguayos.

EL ROJO

Independiente había ganado la Copa Libertadores de América, por entonces llamada Copa de Campeones de América, en la quinta edición disputada en 1964, convirtiéndose en el primer equipo argentino en obtener tan preciado trofeo, y Pavoni, un jovencito de 21 años, casi sin cabellera y sin el bigote que lo caracterizaría tiempo después, se incorporó al plantel, donde la casaca número 3 del equipo titular había tenido como dueño a quien él consideraba como el marcador lateral izquierdo más completo que había visto: su compatriota Tomás Rolan. Ocurrió que en la final por la Copa Intercontinental en 1964 ante el Milan de Italia, el aguerrido “Negro” Rolan había sufrido una seria lesión, lo que llevó a los dirigentes de Independiente a contratar un reemplazo y así llegó, quien ya para entonces era “el Chivo” Pavoni, sinónimo de anticipo justo, marca implacable, cierre providencial y sacrificio permanente. Un 3 ganador.

De todas maneras, estaba claro que no iba a resultar nada fácil reemplazar a Rolan, porque además en la plantilla de los rojos estaban dos laterales izquierdos reconocidos como: Raúl Decaria y José Paflik, pero el calvo uruguayo se tenía toda la fe.

Independiente ganó su segunda Libertadores ese año y Pavoni también jugó por la Copa Intercontinental, ahora, frente al poderoso Inter de Milán, y si bien en Italia los locales ganaron 3 a 0, en Avellaneda el rojo fue por la victoria que lo llevara a un tercer partido. Y estuvo cerca porque en el último minuto, Pavoni, con el tobillo maltrecho y parado como delantero porque en ese tiempo no había cambios, metió un tremendo cabezazo que estrelló la pelota en la unión de palo y travesaño, cuando el arquero nada podía hacer. No se dio pero el temperamental marcador uruguayo dejó una impronta imborrable.

CAMPEÓN

En 1967 integró un gran equipo rojo que formaba asiduamente con: Santoro, Ferreiro, Monges, Acevedo y Pavoni; Savoy, Pastoriza y Yazalde; Bernao, Artime y Tarabini. Un equipo sólido, con la mejor defensa que reconoció Pavoni haber integrado, y que ganó el primer Campeonato Nacional que organizó la A.F.A., modalidad de torneo con participación de equipos del interior del país que se utilizó hasta 1984.

EL MEJOR

Al año siguiente ya era considerado uno de los mejores marcadores laterales del país, incluso para muchos era el mejor. El otro lateral que gozaba de una elevada reputación era Oscar Malbernat, del gran Estudiantes de La Plata que dirigía Osvaldo Zubeldía y que marcó una época inolvidable.

Debido a ello, la revista El Gráfico Sport, publicación deportiva mensual de entonces, realizó un estudio comparativo entre ambos jugadores, analizándolos a través de 18 puntos y teniendo en cuenta sus atributos físicos, futbolísticos y humanos. El análisis, efectuado por especialistas convocados, arrojó un resultado en puntos favorable a Pavoni de 8.89 contra 8.72 de Malbernat, triunfando levemente el uruguayo en agilidad, cierre, cabezazo, temperamento, entre otros, y siendo considerado ligeramente superior el platense en recuperación, velocidad y apoyo, con muchos ítems que demostraron una absoluta paridad entre ambos.

A LA MODA

Con la nueva moda instalada en los años ’70, Pavoni decidió dejarse el bigote permitiendo una extensión más allá de la comisura de los labios. Pero además entró en la innovación del entretejido capilar a los efectos de disimular su pronunciada calvicie. Fue un cambio rotundo en la imagen porque de aquel muchacho calvo sin bigotes pasó a un joven de frondosa cabellera y grandes bigotes. Un look setentoso.

AÑOS DORADOS

Campeón con Independiente en 1970 y 1971, llegó el tiempo dorado de las Copas Libertadores y Pavoni se convirtió en un símbolo del Independiente copero que se llevó el trofeo en cuatro ediciones consecutivas, entre 1972 y 1975, aunque en una sola oportunidad consiguió quedarse con la Copa Intercontinental. Fue en el 1973, en un solo partido y como visitante ante la Juventus de Italia, encuentro que el rojo ganó por 1 a 0 con un increíble gol de Bochini.

Las otras dos las disputaron ante el Ajax de Johan Cruyff y el Atlético Madrid de los argentinos “Cacho” Heredia y “Ratón” Ayala, mientras que la correspondiente a 1975 que debían disputar ante el Bayern Münich, no se jugó.

Santoro, Comiso, Sa, López y Pavoni; Galván, Raimondo y Bochini; Balbuena, Maglioni y Bertoni, fue el equipo que ganó la Intercontinental en el ’73.

EL MUNDIAL

En 1974, siendo un famoso defensor, fue convocado a integrar el seleccionado uruguayo y participó de la Copa del Mundo disputada en Alemania.

Mazurkiewicz, Forlán, Jauregui, Masnik y Pavoni; Mantegazza, Montero Castillo, Espárrago y Pedro Rocha; Luis Cubilla y Fernando Morena fue el once titular del debut. Las cosas no salieron bien y la celeste dejó Alemania tras la primera fase, siendo Pavoni el autor del único gol uruguayo en el torneo.

EL RETIRO

Tras ganar tres campeonatos de Liga con Independiente, cinco copas Libertadores, una Intercontinental y tres Interamericanas, el primer día de diciembre de 1976, cuando el rojo goleaba a Quilmes, Pavoni fue expulsado y sancionado con 5 fechas de suspensión. Restaban solo 3 para concluir la fase clasificatoria e Independiente quedó afuera por lo que el batallador “Chivo” ya no volvió a jugar y anunció su retiro. Lo tentaron de Boca, pero dijo no, porque de haber pensado en seguir, lo hubiera hecho en Independiente.

Se fue tras doce temporadas en el rojo, dejando un registro de 423 partidos oficiales en los que marcó 63 goles, muchos de ellos mediante tiros penales que ejecutaba a pura potencia sin pretender colocarlos sino de superar a los arqueros por la velocidad del balón.

Roberto F. Rodríguez.

Show More

Noticias relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *