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Un final anticipado e inmerecido

La participación de Defensores del Este en el Torneo Argentino B en su edición del año 1995 no había arrancado a la altura de las pretensiones, al menos desde la cosecha de puntos.

El azulgrana, que participó como representante de la Liga Pehuajense de Fútbol en tan importante torneo organizado por el Consejo Federal de A.F.A., parecía peleado con la buena suerte. Aquellas pequeñas ayudas de la buena fortuna que todo equipo, al menos con pretensiones importantes, realmente necesita, no estaban a su disposición y lo hemos mencionado a través de las últimas entregas de “Tiempo de Regionales”, en las que analizamos en detalle las cuatro presentaciones del equipo pehuajense. No sería descabellado afirmar que Defensores pudo haber ganado esos cuatro partidos, porque durante mayor cantidad de minutos jugó mejor que su rival en todos los casos, pero falló en las áreas, tanto propia, donde se pagaron muy caros los errores, como en la adversaria, donde no se logró transformar en gol un alto porcentaje de las buenas maniobras ofensivas construidas por sus volantes. Lo que se generaba en la zona de gestación, generalmente se perdía en la zona de definición, sector determinante para decidir los partidos.

Sobre esos partidos que, insistimos, Defensores pudo haber ganado sin que ello generara sorpresa alguna, solo había logrado una victoria, dos empates y una derrota. Pero lo que más pesaba era que, en esas cuatro presentaciones, ya había jugado los tres partidos como local que le correspondían por lo que los dos últimos del fixture, debería jugarlos en calidad de visitante, con todo lo que ello trae aparejado, especialmente cuando la clasificación está mucho más en juego que al principio debido a que ya no hay margen de error.

 

TRES PUNTOS

Como habrá podido observar el lector, cuando empezamos a referirnos a la edición del año 1995 del llamado Torneo Argentino B, la nueva tabla de posiciones mostraba una diferencia muy importante respecto de las tablas de los torneos repasados entre 1981 y 1994. La diferencia es que a partir de 1995 comenzaron a otorgarse 3 puntos por partidos ganado, es decir: un punto más que lo que se otorgaba antes. No vamos a entrar en los fundamentos de dicha determinación, pero sí podemos asegurar que resultó muy significativa.

 

POSICIONES

Cumplidas las cuatro primeras fechas, El Linqueño era el líder con 6 puntos, producto de 2 victorias y 2 derrotas, siendo escoltado por los otros tres integrantes de la subzona, vale decir: Ingeniero White de Banderaló, Defensores del Este y San Agustín de 9 de Julio que sumaban 5 unidades, dado que los tres habían logrado una victoria, empatado dos partidos y perdido el restante. Vistos los números de esa manera y muy a pesar de los lamentos por la falta de fortuna que había tenido el representante pehuajense, nada estaba dicho todavía y si bien solo clasificaría un participante a la fase siguiente del torneo, en ese momento los cuatro integrantes del grupo tenían posibilidades concretas de clasificar.

 

ESTADIO Y AUTORIDADES

El encuentro que debió afrontar Defensores del Este se disputó en la tarde del domingo 12 de noviembre de 1995 en el estadio del Club Atlético Villegas, y contó con una terna de autoridades integrada por Adalberto Domench como árbitro principal, secundado por: Rubén Sosa y Daniel Higueras, como jueces de líneas, todos procedentes de la ciudad de Junín.

 

SORPRESA

La mayor sorpresa previa que se llevó el representante pehuajense fue la designación del árbitro, debido que Adalberto Domench había sido quien dirigió el polémico e inolvidable encuentro del año anterior en ese mismo estadio entre los primeros equipos de Juventud Unida de Banderaló, entonces representante de la Liga Villeguense, y Atlético General San Martín, representante pehuajense. Un encuentro que derivó en un bochornoso espectáculo, donde Domench expulsó a tres jugadores de San Martín y a su técnico, informó a otros cinco integrantes de dicho representativo y radicó una denuncia penal en la Comisaría de General Villegas, lo que llevó a que el técnico mencionado y dos de los jugadores fueran detenidos y alojados en dicha Seccional, pudiendo recuperar su libertad a mitad de semana.

Varios de los integrantes del plantel de Defensores habían sido parte del equipo de San Martín en aquella bochornosa jornada del año anterior. Julio Caldiero, Néstor López, Carlos Torres, Miguel Torres y Gustavo Guinea habían jugado aquel partido. Américo Delfino también integró el plantel sanmartiniano en ese torneo pero no estuvo en la planilla para dicho partido. No obstante, todos ellos conocían a Domench y no esperaban nada bueno.

 

LOS EQUIPOS

El conjunto local, dirigido por Jorge Rossi, salió a la cancha con una formación integrada por: Janín, Machado, Giménez, Lanatti y López; Urquiaga, Loza y Rodríguez; Amoroso, Satragno y Sánchez, es decir con varias ausencias como la de los históricos marcadores centrales: Ghibaudo y Fascioli; y el delantero Walter Génova.

Por su parte, el técnico Pablo Zurro, decidió poner un equipo formado por: Pizarro, Salanitro, Argañaraz, Di Salvo y López; Moyano, Tolosa, Delfino y Pascual; Sarobe y Miguel Torres.

 

EL PARTIDO

Casi todo el primer cuarto de hora fue para Defensores que, si bien no llevó peligro determinante hacia la valla defendida por Janín, mantuvo el control del encuentro, pero sobre los 14 minutos y en la primera oportunidad en que el local se aproximó hacia el arco visitante, consiguió la apertura del marcador. Nació de un saque de banda ejecutado con rapidez desde la derecha que buscó habilitar a Amoroso que se encontraba en las puertas del área por el mismo sector, pero casi contra la línea de fondo y bajo la marca de Néstor López. Aún así Amoroso logró ganarle a López, y con tiempo como para dejar picar el balón y enviar luego un centro pasado, concretó el envío que superó el salto de Salanitro posibilitando que Sánchez, entrando solo por el segundo palo se lanzara en palomita y mandara el balón al fondo del arco azulgrana pese al esfuerzo de Pizarro que alcanzó a manotear el esférico.

Defensores reaccionó y Sarobe, con un impresionante remate de zurda desde la media luna del área local, exigió una notable estirada de Janín que logró desviar el balón cuando amenazaba con meterse contra la base del palo derecho. La maniobra animó al conjunto visitante, pero enseguida llegó otro golpe. Salanitro fue abajo contra Satragno en campo rival, cometió falta y Domench le mostró la segunda amarilla y lo expulsó. A los 21’ Defensores se quedaba con 10 hombres en un partido que estaba perdiendo por 1 a 0.

Con todo, al parecer, en su favor, los rojos no apuraron el trámite y curiosamente entraron a un juego violento que no fue penalizado con la misma severidad que las acciones de sus rivales. Igualmente Defensores mantuvo cierta calma y el local solo llegó en una oportunidad cuando tras un desborde por derecha que superó a López y al cierre de Argañaraz, llegó un centro al corazón del área donde Satragno no pudo con el cierre de Moyano aunque el balón le quedó a Amoroso que, con toque corto habilitó a Sánchez que llegaba por el medio, pero el disparo del delantero se fue lejos.

Sobre el final, Moyano recuperó el balón en campo rival, tiró una pared con Sarobe por derecha y cuando recibió la devolución habilitó a Delfino que llegaba por el medio. El hábil volante encaró y, desde fuera del área, sacó un tremendo disparo que clavó el balón contra el palo izquierdo de Janín que no tuvo oportunidad de intervenir.

Si el empate fue un golpe duro para los rojos sobre el final de la etapa, al iniciarse el segundo tiempo recibió otro. Miguel Torres sufrió una dura falta por parte del arquero casi a las puertas del área local, y Carlos Tolosa se hizo cargo del tiro libre ejecutando un violento disparo que rebotó en la barrera pero el balón le quedó a Sarobe que, de zurda, incrustó el esférico arriba, contra el palo izquierdo, levantando la red del arco rival. Golazo.

Ingeniero tardó en reaccionar y Defensores no consiguió liquidar el pleito. El partido se hizo complicado y violento. Galetto, que había reemplazado a Loza, le aplicó un planchazo criminal a Moyano, pero el juez solo lo amonestó. Volvieron los reclamos y los tumultos que no hicieron más que recordar la penosa labor del árbitro en aquel partido del año anterior. Todo podía pasar. Cuando el local volvió a jugar mejor, el técnico Zurro mandó a la cancha a Caldiero por Pascual, y a Carlos Torres por Sarobe.

Pero sobre los 25’ llegó el empate. Sánchez le ganó a su marcador sobre la derecha y dentro del área, casi sin ángulo, sacó un violento remate bajo haciendo pasar el balón entre Pizarro y el primer palo.

Defensores no se quedó y fue por el triunfo. Miguel Torres resultó objeto de un claro penal cuando, dentro del área, le barrieron desde atrás su pierna izquierda derribándolo, pero Domench dejó seguir. Luego Janín sacó por sobre el travesaño un peligroso disparo de López. Defensores iba por todo, pero en el primer contraataque rival, Amoroso se filtró entre los centrales y definió ante Pizarro con un disparo que estrelló el balón en la base del palo izquierdo y lo mandó a las mallas. El 3 a 2 era demasiado premio para el local.

Sobre el final, Domench expulsó a Tolosa y Sánchez. Volvieron los tumultos y el bochorno. Finalmente, en el descuento, Miguel Torres perdió de manera increíble la posibilidad de empatar. No hubo caso. Ganó Ingeniero y siguió en carrera. Defensores, aun cuando todavía faltaba una fecha, quedó fuera en la carrera por la clasificación. Una lástima.

Próximo sábado: Defensores cierra su campaña visitando a El Linqueño.

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