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Un renovado Regional

Para entrar en lo que fue la campaña de Atlético General San Martín en el renovado Torneo Regional del año 1985, como es propósito de este repaso final que venimos desarrollando desde nuestras páginas de “Tiempo de Regionales”, resulta de interés mencionar qué ocurrió en el torneo local.

TORNEO LOCAL

El campeonato oficial de la Liga Pehuajense correspondiente a la temporada de 1985 resultó relativamente corto, dado que participaron solamente 8 equipos, los cuales jugaron por sistema de todos contra todos a dos ruedas, y se definió en dos partidos finales debido a un empate en el primer puesto.

Cerca estuvo Unión de Curarú de ganar el torneo en forma directa debido a la ventaja que le llevaba a su inmediato perseguidor, Calaveras, pero en la última fecha, los blancos de Curarú no consiguieron el resultado esperado en cancha de San Martín y al darle alcance Calaveras, ambos debieron protagonizar dos partidos para definir cuál sería el campeón, quedándose Calaveras con el título al imponerse por 2 a 0 como visitante y conseguir un empate sin goles en calidad de local.

No ampliaremos en más detalles porque ninguno de los dos finalistas aceptaron representar a la Liga Pehuajense en el Torneo Regional, por lo que no hace a la esencia de este repaso final que venimos desarrollando.

AL REGIONAL

Ante la negativa de las entidades cuyos primeros equipos ocuparon importantes posiciones en el torneo local, finalmente, el representante de la Liga Pehuajense en un nuevo Torneo Regional, resultó ser Atlético General San Martín, cuyos dirigentes pusieron manos a la obra de manera inmediata con el objetivo de conformar un buen plantel y cuerpo técnico como para hacer frente a tan importante torneo.

NUEVA ESTRUCTURA

El proyecto de creación del llamado Nacional B, como lo conocemos, y la reforma que estaba experimentando el fútbol argentino, generó que, a diferencia de cuanto se había visto anteriormente, a San Martín le tocó integrar un grupo compuesto por siete equipos, pero además, debió enfrentar rivales de diferentes puntos de la provincia, muy distantes entre sí, dado que los rojos del parque integraron zona junto a: Sportivo Piazza de Azul, Rivadavia de Necochea, Circulo Deportivo Nicanor Ottamendi de Mar del Plata, Santa Elena de Luján, Colón de Chivilcoy y Defensores de Ramallo.

No estaban los poderosos equipos de Olimpo de Bahía Blanca y Loma Negra de Olavarría, permanentes rivales de los equipos pehuajenses en las ediciones anteriores, y poco se conocía de los nuevos adversarios, por lo que había mucho cuidado en arrojar pronósticos.

EL TÉCNICO

La dirigencia sanmartiniana decidió contratar un técnico de gran jerarquía y se mantuvo un contacto con Norberto De Sanzo, exfutolista y técnico profesional que entonces estaba  dirigiendo en la Liga de Olavarría.

De Sanzo presentó su proyecto que incluía la incorporación de cuatro de los futbolistas que habían trabajado ese año a sus órdenes, siendo el más conocido el defensor Osvaldo Pérez, “el japonés” que pasara por River, All Boys, Racing y Boca en el fútbol grande. Los otros eran un zaguero central, un dinámico volante y un eficiente delantero.

No se llegó a un acuerdo y continuó la búsqueda. Finalmente se logró contratar a un técnico de escasa trayectoria como tal pero conocido por la institución del parque: Héctor Francisco Martiarena, exfutbolista profesional que, sobre el final de su carrera, había jugado en la Liga Pehuajense defendiendo la casaca de San Martín en 1978.

Martiarena sería acompañado en el Cuerpo Técnico por: Pedro Oscar Jordán, ayudante de campo, Dr.Jorge Tejerina, Médico, profesor Gabriel Monge, preparador físico, Armando Bajo, masajista, completando: Rubén Álvarez y Raúl Utello como utileros.

EL PLANTEL

El plantel se nutrió con importantes refuerzos, en su mayoría del ámbito local y en otros casos de conocidos pehuajenses que actuaban en otras Ligas.

Así llegaron: Guillermo y Raúl Martínez de Deportivo Argentino, César Lamanna y Walter Junco de Calaveras, Jorge Civelli de Estudiantes Unidos, Fabián Gorraiz de Unión de Curarú y tres volantes procedentes de Defensores de Belgrano pero que, en esa temporada, habían defendido la casaca de Progreso de J.J.Paso, siendo éstos: Carlos Moreira, Oscar Ledesma y Gerardo Valdez.

También llegaron los delanteros pehuajenses Mario Borrego y Gustavo Espeleta, que estaban jugando en la Liga Cultural y Deportiva de Tres Lomas.

Se sumó al plantel el juvenil Pablo Gustavo Bajo, un lateral que ese año había jugado el torneo de Primera B para Defensores del Este, siendo el primer jugador local proveniente de la división de ascenso que pasaba a formar parte de una plantilla en un Torneo Regional.

A último momento fue incorporado el delantero Domingo D’Andrea, quien había jugado en la primera de Ferro Carril Oeste entre 1971 y 1975, pasando luego por Belgrano de Córdoba, Gimnasia y Esgrima Jujuy, Racing de Córdoba, Quilmes  y Nueva Chicago, con una trayectoria irregular, pero con suficiente experiencia dado que sumaba 75 partidos oficiales en la división superior del fútbol de A.F.A.

LA LISTA

A la hora de presentar la lista de buena fe, los elegidos para integrar el plantel fueron: Daniel Torres, Fabián Gorraiz, Pablo Bajo, Jorge Peiteado, Jorge Civelli, Guillermo Martínez, Raúl Martínez, Walter Junco, Carlos Moreyra, Oscar Ledesma, Gerardo Valdez, César Antonio Lamanna, Domingo D’Andrea, Mario Borrego, Gustavo Espeleta, Claudio Angarola, Guillermo Arce, Héctor Bernal, Carlos Martínez, Darío Castiglia, Héctor Luna, Jorge Hansen, Carlos Kleiber, Miguel Gascón, Juan Mascheroni, Nelson Maldonado, Hugo Malatini, Daniel Murgia, Héctor Serrano, Marcelo González, Carlos Tolosa, Claudio Vital y Osvaldo Cabrera.

LA CAMPAÑA

El primer equipo de San Martín comenzó su campaña el 20 de octubre de 1985 cayendo como visitante ante Sportivo Piazza por 3 a 1. En la fecha siguiente, ya como local, derrotó a Santa Elena por 3 a 1, pero luego sumo cuatro derrotas consecutivas: perdió en Necochea por 2 a 1 ante Rivadavia, cayó como local por 1 a 0 frente a Círculo Deportivo Nicanor Ottamendi, sufrió otra ajustada derrota en Chivilcoy, en este caso, por 4 a 3 ante Colón y cerró la rueda siendo derrotado por Defensores de Ramallo en Pehuajó por 2 a 1.

Es cierto que San Martín había merecido obtener muchos más puntos que los apenas 2 cosechados en su única victoria en la rueda, pero la realidad lo ubicaba en el fondo de la tabla y eso no admitía discusión.

En la segunda rueda derrotó como local a Sportivo Piazza por 4 a 1, cayó en Luján ante Santa Elena por la mínima diferencia, igualó 1 a 1 en Pehuajó ante Rivadavia de Necochea, perdió en Mar del Plata por 2 a 0 ante Círculo Deportivo, venció a Colón por 3 a 2 como local y cerró su participación perdiendo por 2 a 1 como visitante ante Defensores de Ramallo.

RESÚMEN

En resumen, San Martín disputó 12 partidos, de los que ganó 3, empató 1 y perdió 8. Marcó 18 goles y recibió 22. Gustavo Espeleta fue su máximo goleador con 6 conquistas. Mario Borrego marcó 4 goles, Guillermo Martínez 3 (todos mediante penales) y Domingo D’Andrea 2, mientras que Jorge Hansen, Gerardo Valdez y Carlos Moreira, anotaron en una sola oportunidad cada uno.

FOTO 1: Una de las formaciones de San Martín en el Regional de 1985.

FOTO 2: Pablo Gustavo Bajo.

FOTO 3: Gustavo Espeleta, el goleador.

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