Conectar con nosotros

DEPORTES

Cuando Superman visitó Pehuajó

Publicado

el

Su irrupción en el fútbol grande de nuestro país, su primer título con un equipo de los no considerados grandes por entonces, su explosión mayúscula en el fútbol mexicano y su prematura desaparición física, son puntos prominentes en su vida que, sin duda alguna, cimentaron su incorporación eterna al olimpo de los ídolos. Un arquero que fue considerado: “el Superman mexicano”, pero al que Pehuajó conoció cuando recién empezaba a ser apodado: “el gato”.

MARÍN

José Miguel Marín, dado que de él se trata, nació el 15 de mayo de 1944 en la localidad de Río Tercero, en la provincia de Córdoba, siendo uno de los cinco hijos (tres mujeres y dos varones) de don Vicente Tomás y doña Paulina Margarita Acotto. No obstante, Miguel no vivió mucho tiempo en suelo cordobés, porque pronto su familia se radicó en la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe.

Allí completó sus estudios primarios y trabajó como verdulero. Pero también comenzó a demostrar sus condiciones para el fútbol.

Con 13 años de edad, se destacó en los competitivos torneos de los barrios, jugando para Sport Tigre, y luego pasó a Gimnasia y Esgrima de Rosario, pero como no formalizó su ficha de incorporación, solo pudo jugar en partidos amistosos.

VÉLEZ SARSFIELD

Su calidad, y especialmente su enorme futuro, quedaron demostrados y llegó la oportunidad de dar el paso hacia el fútbol grande del país. Por eso se mudó a la Capital Federal y, con 16 años todavía, se incorporó a Vélez Sarsfield, siendo incluido en el plantel de séptima división. No obstante, permaneció muy poco en esa categoría, dado que enseguida pasó a ocupar el arco de la sexta división y, cuando aun contaba con 17 años, fue promovido a la quinta, donde se adueñó del puesto, postergando a otro joven guardavalla que, ante la imposibilidad de poder jugar, decidió buscarse un futuro en una institución de las más grandes del país, Boca Juniors, y allí triunfó. Ese joven era Rubén Omar Sánchez.

SELECCIÓN JUVENIL

Marín se afianzó en su puesto y, debido a su edad, comenzó a ser observado para integrar seleccionados juveniles con miras hacia competencias internacionales. De allí que el entrenador nacional Ernesto Duchini lo convocó para integrar el plantel argentino que disputaría el torneo preolímpico a disputarse en Lima, Perú, en mayo de 1964, clasificatorio para los juegos olímpicos a realizarse a fines del mismo año en Tokio, Japón.

PREOLÍMPICO

Argentina, con un muy buen equipo, cumplió una gran actuación, superando sucesivamente a Colombia, Ecuador, Chile, Uruguay y Perú, aunque éste último partido terminó antes de cumplirse el tiempo reglamentario debido a serios incidentes con el público que generaron una tragedia con más de trescientos muertos e innumerables heridos. El hecho se desencadenó cuando el público local, enfervorizado, reaccionó ante la decisión del árbitro de anular un gol a Perú. A partir de allí, todo fue un desastre. Hubo invasión de campo de algunos exaltados, la policía reprimió con gases hacia las tribunas y se produjo el caos.

El torneo quedó suspendido y Argentina quedó clasificada para Tokio junto con Brasil.

Sin embargo, Marín no jugó porque el arquero titular era nada menos que Agustín Mario Cejas, un juvenil de Racing, también de impresionantes condiciones.

EL GATO

En ese año 1964, Marín, ya apodado Gato, formaba parte del plantel superior de Vélez, siendo suplente del veterano Rogelio Domínguez, aunque su debut en el arco mayor parecía algo que no demoraría mucho en concretarse. Mientras tanto, el juvenil arquero continuaba con el seleccionado que iría a Tokio y con ese plantel visitó Pehuajó.

EN PEHUAJÓ

El 8 de julio de 1964 y en celebración del 40º aniversario de la Cámara de Comercio local, se programó un encuentro de fútbol en cancha de Sportivo Argentino de nuestra ciudad, donde hoy está el llamado Colegio Nacional, y donde el seleccionado juvenil argentino enfrentaría a un seleccionado juvenil, representante de la Liga Pehuajense de Fútbol.

LOS EQUIPOS

Rodríguez, Andrade, y Buratti; Farías, Sieza y Navas; Banegas, César Rodríguez, Célis, Precopio y Héctor Hernández fue la formación que eligió el técnico local Mario Dubra.

Con respecto a la formación del seleccionado juvenil argentino, dirigido por José Tartaglia, en distintas publicaciones posteriores que se han realizado evocando el partido, se han omitido mencionar a jugadores titulares, se ha mencionado apellidos incorrectos y se ha incluido en la delegación visitante a futbolistas sobre lo que no contamos con constancia de que, efectivamente, hayan jugado ese día. En consecuencia, para ayudar a despejar dudas y recurriendo a lo publicado por NOTICIAS en su momento, podemos indicar que el equipo juvenil que representaba a la AFA, formó aquella tarde con: Marín (Vélez Sarsfield), Bertolotti (Chacarita) y Bordato (Huracán); Morales (Vélez Sarsfield), Viberti (Huracán) y Sconfianza (San Lorenzo); Pérez (Argentinos Juniors), Risso (Gimnasia y Esgrima La Plata), Domínguez (Dálmine), Bulla (Rosario Central) y Flores (Argentinos Juniors).

EL PARTIDO

Al referirse al partido, NOTICIAS comenzó expresando: “… Los primeros minutos presentaron a la visita como un equipo elegante, sobrio y preciso, dominando totalmente el campo y sometiendo a desgastadora tarea al bloque defensivo pehuajense.”

El conjunto nacional consiguió una rápida apertura del marcador, cuando luego de una serie de toques y paredes justas, Bulla derrotó a Rodríguez con disparo violento y alto.

El gol alentó más al ágil elenco visitante que siguió dominando el partido y Viberti, tras un medido centro de Pérez, metió un tremendo cabezazo que estrelló el balón en el travesaño.

Rodríguez se erigió en figura y evitó una goleada categórica en la primera etapa. Pero en el segundo tiempo, el ingreso de Manuel Hernández le dio más peso ofensivo al local y lo puso cerca del empate. Una serie de desaciertos del árbitro Veiró complicaron las posibilidades de los pehuajenses y, cuando concluyó el partido con victoria visitante por aquel gol de Bulla, el público se volcó en contra del árbitro, quien debió ser protegido por la policía que impidió mayores y desagradables consecuencias.

Pasó así por Pehuajó, José Miguel Marín, un arquero de extraordinarias condiciones que estaba próximo a debutar en el fútbol mayúsculo del país, algo que no demoraría mucho.

PRIMERA Y TOKIO

Un mes después de visitar Pehuajó, Marín debutó en la primera. Fue el 9 de agosto ante Huracán como local y, con un gran trabajo suyo, Vélez se impuso por 3 a 2.

Participó luego de los Juegos de Tokio, pero no jugó, dado que continuó atajando Cejas. Argentina no pasó la fase de grupos, dado que empató con Ghana y cayó ante Japón.

CAMPEÓN

Afianzado en la primera velezana, el Gato resultó pieza clave en la obtención del primer campeonato oficial conseguido por Vélez en la máxima categoría. Fue en el Nacional de 1968, cuando tras empatar en el primer puesto, Vélez, Racing y River debieron recurrir a un triangular final para determinar el campeón. Y el campeón fue Vélez, porque empató con River, polémico partido donde el Millonario resultó perjudicado, y goleó a Racing.

Marín, Gallo, Ovejero, Zottola y Atela; Moreyra, Solorzano y Willington; Luna, Wehbe y Noguera, fue la formación del campeón en el último partido.

SUBCAMPEÓN

Ser campeón del Nacional, le dio a Vélez un importante predicamento a nivel nacional y, si bien no pudo jugar la Libertadores por esas cosas de la AFA, siguió siendo protagonista del fútbol argentino. De hecho, ya con Carlos Bianchi como goleador, estuvo a punto de ganar el Metropolitano de 1971, porque llegó a la última fecha con un punto de ventaja sobre Independiente, pero mientras el rojo ganó su compromiso, Vélez perdió ante Huracán.

ADIÓS A VÉLEZ

Jugó su último partido oficial en Argentina, el 3 de noviembre de 1971, cuando Vélez igualó con Gimnasia y Esgrima de Mendoza por el Nacional y se marchó al fútbol mexicano.

En la institución de Liniers disputó 225 partidos oficiales, entre torneos regulares y Copa Argentina, siendo considerado una de las más grandes glorias de la entidad velezana.

CRUZ AZUL

En México jugó durante diez años en el Cruz Azul, ganando varios títulos y siendo el mejor arquero del fútbol mexicano en varias temporadas. Sus actuaciones despertaron asombro y admiración, tal es así que se le atribuye al relator Ángel Fernández Rugama, haberlo rebautizado: Superman, por las impresionantes intervenciones que realizaba en la valla azul. Lejos había quedado aquel pibe verdulero que recorría las calles de Rosario.

PREMATURO FINAL

Convertido en uno de los máximos ídolos de la institución y uno de los más recordados y reconocidos arqueros que actuaron en México, se vio precisado a dejar el fútbol por una dolencia cardíaca, problema que lo llevó a la muerte el 30 de diciembre de 1991, cuando solo tenía 47 años de edad. Una pérdida que todo el fútbol lamentó muchísimo, pero su recuerdo sigue vigente y el cariño y la admiración se mantienen inalterables para con quien fue uno de los más grandes arqueros que dio nuestro país.

Roberto F. Rodríguez.

Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

DEPORTES

Sportman de lujo

Publicado

el

Fue un multifacético deportista que jugó a lo que quiso y consiguió quedar considerado entre los mejores de su tiempo, aun en actividades deportivas muy disímiles.

Pehuajó lo recibió en varias oportunidades, dentro de su trayectoria en el automovilismo nacional, más precisamente en el turismo de carretera.

MENDITEGUY

Carlos Menditeguy, dado que él se trata, había nacido el 10 de agosto de 1914 en la ciudad de Buenos Aires, en el seno de una familia propietaria de importantes establecimientos rurales del país y ubicada socialmente en la clase alta. Sin embargo, Charles se inclinó, desde muy joven, por la práctica deportiva y comenzó a distanciarse del campo, al que regresaría luego para ocuparse de sus caballos de carrera.

Cursó sus estudios en el Colegio Carmen Arriola de Marín e integró, como centrodelantero, el equipo campeón intercolegial. El fútbol lo tenía presente. Pero eso sería solo el principio.

DEPORTES VARIOS

Como si estuviera convencido que ya había demostrado su calidad en la práctica del popular balompié, decidió dedicarse al tenis y, siendo aún un adolescente, alcanzó el séptimo lugar en el ranking argentino. Era cuestión de seguir, sumar esfuerzo y dedicación, y el deporte nacional lo tendría en lo más alto del tenis. Pero fue por otros horizontes.

Demostró su calidad en pelota a paleta, y también practicó squash con éxito. El Jockey Club lo contó entre sus nadadores principales y también se dedicó al remo. Hasta allí, parecía que, excepto el fútbol, no estaba para los deportes de contacto, pero, contradiciendo esa apreciación, comenzó a practicar boxeo y hasta incursionó en la esgrima.

EL POLO

Cuando su tiempo juvenil quedó atrás, aunque no tanto, decidió dedicarse al polo y jugó su primer partido cuando tenía solo 20 años de edad. Le gustó, y poco después comenzó a dedicarle parte de su tiempo a ese deporte ecuestre. Su entusiasmo y sus condiciones exigían mayor dedicación y aceptó el reto, logrando, antes de cumplir 30 años, ser un 10 de hándicap, máxima categoría del polo. Un fenómeno.

EL GOLF

Acudió a un campo de golf con un amigo donde, tras observar los movimientos de los jugadores y conocer las reglas del juego, no tuvo mejor ocurrencia que afirmar que ese deporte era fácil. Lejos de generar un mal momento, lo que generó fue una apuesta, la que aceptó con enorme seguridad, comprometiéndose a demostrar que podía alcanzar la máxima calificación de categoría, teniendo como plazo límite un acordado tiempo. Y cumplió. En pocos meses llegó a ser un jugador de primer nivel nacional. Increíble.

CARRERAS

Llegó el tiempo del deporte motor y, en el verano de 1950, debutó ganando una carrera para autos Sport al comando de una flamante Ferrari 166 Spyder Corsa, competencia que se desarrolló en el circuito conocido como el de: “El Torreón de Mar del Plata”.

Al no haberse proyectado en el fútbol ni en el boxeo, sus grandes hazañas deportivas le depararon un gran reconocimiento, pero solo de una determinada clase social, muy ligada, en ese tiempo, a ese tipo de deportes que lo habían visto triunfar. En consecuencia, le faltaba el reconocimiento popular y eso, solo podía dárselo el turismo de carretera, la más popular de las categorías del automovilismo argentino. Y hacia allí fue.

EL TC

Se sumó al TC en el primer lustro de los ’50 y su primera victoria llegó en Olavarría en 1955, donde logró imponerse a los afamados créditos locales Dante y Torcuato Emiliozzi por solo 40 segundos luego de recorrer más de setecientos kilómetros entre tierra y asalto.

¿Le faltaba algo más? Sí. Volver a la F1 Internacional. Había corrido en Buenos Aires en 1953. Y esa breve experiencia, sus grandes condiciones, los contactos adecuados y las posibilidades que aparecían en el horizonte deportivo, le abrieron una nueva puerta y en 1956 se sumó al equipo oficial Maserati.

F1 INTERNACIONAL

En mayo de ese año se disputaría el Gran Premio de Mónaco y Menditeguy debía correr allí. Sin embargo, algo ocurrió que dio vida a una de sus anécdotas más increíbles.

Casi sobre la fecha de la carrera, el campeón del mundo de la F1, el argentino Juan Manuel Fangio, recibió una invitación para tener una cena con la bellísima y famosa Brigitte Bardot. Profesional al ciento por ciento, como era el campeón, rechazó la misma, pero propuso un reemplazo: Carlos Menditeguy, piloto de Maserati y verdadero gentleman que, además, dominaba el idioma francés sin dificultades. La bella aceptó el cambio, pero la cosa no quedó en una cena, sino que, tras la misma, ambos se fueron a Saint Tropez, a vivir un fin de semana inolvidable. Por eso, cuando llegó la hora de la carrera, la Maserati de Menditeguy quedó sola en boxes, porque Charles nunca llegó y lo despidieron del equipo.

Sin embargo, al año siguiente, cuando Fangio fue contratado por Maserati, Menditeguy recuperó su puesto como piloto de la escudería y en la primera carrera de esa temporada fue tercero en Buenos Aires, detrás de Fangio y Jean Behra.

TRES RUEDAS

Retornó al TC y fue noticia cuando, al culminar el Gran Premio Argentino de 1957, atravesó la línea de llegada en solo tres ruedas, dado que su Ford había perdido una. La fotografía recorrió diferentes medios gráficos y Charles recogió el reconocimiento de la afición fierrera.

Un año después, visitó Pehuajó para competir aquí por primera vez.

EN PEHUAJÓ

El 12 de agosto de 1958 se disputó la I Vuelta de Pehuajó y Charles largó en el tercer lugar conforme al orden establecido. Detrás de Álzaga y Piersanti, pero delante de Juan Gálvez, Marcos Ciani, Oscar Gálvez y otros grandes del automovilismo nacional. Pero la suerte no lo acompañó y pronto quedó al margen de cualquier posibilidad de lucha. Ganó Ciani y nuestro crédito, Jorge Farabollini, que hacía sus primeras armas, terminó décimo.

NUEVAS VISITAS

En 1959 sumó otra victoria al imponerse en la I Vuelta de Arrecifes y estuvo muy cerca de ganar en Santa Fe, pero en esa tierra siempre se le escapó el triunfo.

El 22 de septiembre ganó en Olavarría, superando a Oscar Gálvez por 39 segundos, y, al mes siguiente se inscribió para la II Vuelta de Pehuajó, disputada ese año (victoria de Dante Emiliozzi bajo la lluvia), pero sin suerte. Recién en 1960 cumplió una buena actuación en nuestra tierra al terminar quinto en otra lluviosa jornada, carrera que ganó Juan Gálvez.

OTRA VEZ NOTICIA

En ese año 1960, en el que se despidió de la F1, no sin antes recoger grandes elogios, volvió a ser noticia en el TC. Fue durante el Gran Premio Argentino, diagramado en seis etapas. Ganó las tres primeras etapas y aunque tenía enormes chances de ganar la gran carrera aprovechando la ventaja que llevaba, asumió nuevos riesgos con tal de ganar la cuarta etapa, dado que, hasta entonces, ningún piloto había logrado la hazaña de ganar cuatro etapas consecutivas en un Gran Premio y ese récord era un desafío para Charles. No pudo ser. La rotura de un palier le restó estabilidad al Ford que terminó incrustado en una zanja con el tren delantero destrozado. Adiós etapa. Adiós récord. Adiós carrera.

INOLVIDABLE

Se reencontró con el triunfo en 1962. Ganó en Villa Carlos Paz y en la tradicional Mar y Sierras. Pero ese año, por la muerte de Jorge Farabollini, no se hizo la carrera en nuestra ciudad. Recién al año siguiente se inscribió en la V Vuelta de Pehuajó, pero finalmente, no largó. No obstante, volvió a ser la gran noticia en el Gran Premio de año 1963, trazado sobre 3.814 kilómetros a cubrir en 5 etapas. Anduvo entre los primeros y aunque solo ganó una etapa, a 20 kilómetros de Pergamino, donde culminaba la prueba, era puntero con tanta ventaja que podía reducir la velocidad y quedarse con el Gran Premio. Es más, ya podía divisar, desde la ruta, la ciudad de Pergamino, pero una biela se cortó, se quebró el árbol de levas y un pistón se incrustó en el block. El motor quedó destruido. Solo quedaban 17 kilómetros. Nada más. Nadie podía creer en su abandono. Dicen que cuando su acompañante, Agustín Linares le preguntó: “¿Qué hacemos con el auto?”, Charles le respondió: “Saque nafta del tanque y préndalo fuego. Quémelo, Linares, quémelo.”

Pairetti encontró el Gran Premio que perdió Menditeguy, pero la anécdota de Charles quedó en la historia del automovilismo argentino.

SU GRAN AÑO

Retornó a Pehuajó en 1966, su gran año y terminó segundo, detrás del tractor de Eduardo Casá. Su única victoria en el año fue en Tres Arroyos y fue la última de su paso por el TC.

Ese año alcanzó el récord de vuelta en Salto con un promedio de 190,320 kilómetros horarios y culminó el campeonato en el cuatro lugar con 41 puntos.

EL ADIÓS

Víctima de una cruel enfermedad, Carlos Menditeguy falleció en la Capital Federal, el 27 de abril de 1973 y con él se fue uno de los personajes más pintorescos y recordados del deporte argentino. Un grande que nunca quiso ser profesional, porque entendió al deporte como un pasatiempo. Pero siempre quiso ser el mejor, porque para él: competir y ganar, eran dos acciones inseparables.

Roberto F. Rodríguez.

Seguir leyendo

DEPORTES

Fernando Bethouart: “Hay que poner en marcha la liga y después vendrá la asamblea ordinaria para elegir a las nuevas autoridades”

Publicado

el

El actual titular de la Liga Pehuajense de Futbol adelantó detalles de la primera reunión del 2023 en la entidad para diagramar la temporada. Además aclaró los próximos pasos desde el punto de vista institucional.

Fernando Bethouart, Presidente de la Liga Pehuajense de Futbol, mantuvo contacto telefónico en la mañana de FM Del Sol, donde contó detalles de la convocatoria a reunión del Consejo Asesor para el próximo lunes con el objetivo de comenzar a delinear la programación de la temporada 2023 y la disputa de los campeonatos oficiales del futbol local.

“LA CUESTIÓN DEPORTIVA DEBE ARRANCAR”

Bethouart aseguró que “la cuestión deportiva debe arrancar y los clubes tienen que tener fechas estimadas de que se va a jugar y como se va a jugar, eso es lo que hay que empezar a preparar a partir del lunes. Sera una reunión formal como siempre hacemos y veremos qué intención tienen los clubes”.

“SABEMOS LO QUE PASÓ EN LA LIGA EL AÑO PASADO”

“Sabemos lo que pasó en la Liga el año pasado, pero ahora se cerró el balance el 31 de diciembre, cuando el contador lo tenga listo se llamara a Asamblea para normalizar institucionalmente la Liga. Hay que poner en marcha la liga y después vendrá la Asamblea Ordinaria para elegir a las nuevas autoridades. Hay que arrancar y después la institución se irá normalizando a lo largo del año. Las expectativas están renovadas, esperemos que haya la mayor competencia posible y ya están los dirigentes trabajando, con los técnicos confirmados y en la búsqueda de refuerzos”, añadió Bethouart.

PRIMERA REUNIÓN DEL AÑO CON LOS CLUBES: “PODRÁN PRESENTAR PROYECTOS”

“El lunes todos los clubes tendrán la posibilidad de presentar los proyectos y a la brevedad, en una nueva reunión después de 10 días, se terminará resolviendo. Anteriormente nosotros resolvíamos por ahí el formato creyendo que era el exitoso, pero si ahora los dirigentes estiman que hay que modificar el formato y tienen consenso para eso, se modificara. Eso lo van a resolver los delegados de los clubes. Hay muchas chances y opciones, también está el tema arbitral que fue bastante complicado el año pasado. Hay cosas que se van a cambiar, hay clubes de afuera que no quieren que dirijan árbitros de Pehuajó. Tenemos opciones para tener árbitros de la zona, le vamos a dar la derecha a los clubes. Se resolverá el lunes, pero seguramente este año habrá nuevos árbitros en la Liga Pehuajense de Futbol y si nosotros seguimos un tiempo más, se van a contratar árbitros directamente. Queremos compatibilizar los árbitros de la región que vengan, con los árbitros de la agrupación y los que contratemos directamente desde la Liga”, comentó el titular de la LPF.

15 EQUIPOS

Por último, Bethouart señaló que “estimamos que participarán los mismos 15 equipos del año pasado, no he escuchado de ninguna baja o algún equipo que tenga dudas para competir”.

Seguir leyendo

DEPORTES

Felipe Peña se va a préstamo a Arsenal

Publicado

el

El volante central saldrá cedido con el objetivo de sumar más minutos luego de su lesión. Ya están muy avanzadas las charlas con su nuevo club.

Bombazo de último momento en River. A poco más de un día para que cierre el mercado de pases de Primera División, está cerca de concretarse la salida de un futbolista del plantel profesional. El jugador en cuestión es Felipe Peña Biafore, quien se recuperó hace algunos meses de un edema que sufrió mientras se rehabilitaba de la rotura de ligamento cruzado y recién pudo volver a trabajar a la par a fines de 2022.

Peña sumó minutos en los últimos encuentros con Gallardo, allá por el mes de diciembre, y también tuvo rodaje con Demichelis en Estados Unidos. De hecho, jugó desde el arranque frente a Millonarios de Colombia en el segundo amistoso en tierras yankees y lo hizo de muy buena forma. Sorpresivamente, está todo dado para que se vaya de River en este mercado de pases con el objetivo de sumar más minutos.

El club que está a detalles de sumarlo es Arsenal de Sarandí, que tiene como técnico a Carlos “Moncho” Ruiz y deberá pelear y mucho para escaparle al descenso este año. Aún se están resolviendo las condiciones del acuerdo, pero sería a préstamo por un año, sin cargo, sin opción de compra y aún no está definido si habrá una cláusula de repesca a mitad de año en caso de que River quiera traerlo de regreso. Fuente: La Página Millonaria.

Seguir leyendo
Publicidad
Publicidad

Facebook

Publicidad
Publicidad
Publicidad