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SUCESOS

El papá de Barbi Zabala afirmó que Dirassar lo amenazó de muerte desde la cárcel y la defensa plantea la absolución

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Durante la primera jornada del juicio contra Brian Dirassar por el feminicidio de Bárbara Zabala, declararon 5 testigos. El primero de ellos fue Oscar, el papá de la joven asesinada el día de su cumpleaños número 20.

Oscar, quien está radicado actualmente en la ciudad de 9 de Julio, además de describir las situaciones de violencia que tuvo que sufrir su hija, afirmó que fue amenazado de muerte el 8 de febrero de 2021, cuando Dirassar ya estaba detenido.

Declaró ante el Tribunal Oral Criminal N°1 de Trenque Lauquen, presidido por la jueza Gabriela Martinez, que ese día, cerca de las 11:30 de la mañana, recibió la llamada de un número privado, en la que asegura haber escuchado la voz de Dirassar. “Yo ya estaba con lo del libro, y me amenazó con palabras irreproducibles”, indicó Zabala.

“Cortala hijo de p… porque cuando yo salga de acá, o cuando salga alguno de mis amigos detenidos, te voy a asesinar a vos o a alguna de tus hijas” fueron las palabras que escuchó Oscar del otro lado del teléfono.

Dirassar, quien presenció toda la jornada del juicio de modo virtual desde la Unidad Penal N°30 de General Alvear, se mostró tranquilo mirando a la pantalla. Su defensa, pese a todas las pruebas que hay en su contra, pidió la absolución, invocando el beneficio de la duda, ya que ninguno de los testigos pudo ver el arma homicida en el momento del crimen.

Un juicio justo

“Cuando yo hablo de un juicio justo, una condena justa sería que -el tribunal- me dijera ‘te podés llevar a tu hijita a tu casa’. Ese sería el único juicio justo, y eso no va a ocurrir”, expresó el papá de Barbi.

Agregó que después del asesinato de la joven “se sucedieron hechos trágicos en mi familia a casusa de esto; a los 50 días fallece mi padre, y después mi hermano”, y que por esa razón, decidió radicarse en la ciudad de 9 de Julio para cuidar de su madre.

Escaladas de violencia

Oscar describió el vínculo que Dirassar tenía con su hija como “una relación rara, muy tóxica”, y que él nunca aceptó. Afirma que su hija “cambió totalmente” desde que se puso en pareja con él, y que su accionar era “alejarla de sus amistades, de las redes sociales y de su familia lo más posible”.

Al principio de la relación, Brian Dirassar se quedó algunas noches conviviendo en la casa familiar de los Zabala, “pero por razones que yo no estaba de acuerdo, se fueron a la casa de la mamá de él, en Francisco Madero”, explicó Oscar.

Relató que una vez ya separados, Oscar fue a 9 de Julio porque su papá estaba un poco delicado de salud, y que mientras él salió a hablar por teléfono, Dirassar, quien viajó en un remisse hasta esa ciudad, ingresó a en la clínica exigiéndole a sus padres (los abuelos de Bárbara), que le digan dónde estaba ella.

Posteriormente, Dirassar fue a la casa del hermano y de una tía de Oscar, ambas en la ciudad de 9 de Julio, buscando a Barbi.

Jerónimo Guerra, cuñado de Bárbara, también relató otras situaciones de violencia que había presenciado cuando Dirassar estaba en la casa de los Zabala. Indicó ante el Tribunal que en una oportunidad, el acusado le tiró un vaso de jugo en la cabeza a Barbi, y posteriormente un vaso de cerveza. Que él intervino en ese momento para que se fuera, que Dirassar se rehusó, pero finalmente cedió, y Jerónimo le pidió las llaves de la casa para que no volviera a ingresar.

“Luego de eso, Barbi se encerró en su habitación, y él volvió a ingresar por la puerta del patio. Lo volví a sacar, cerré la puerta del patio con llave. Me acuesto, pasaron unos minutos, y siento un ruido en la casa. Me pongo a investigar qué eran los ruidos, y estaba en el garage. Se había puesto contra una pared, pensando que no lo iba a ver. Le digo que se vaya, se rehusa de nuevo, y lo saco a los empujones” detalló Jerónimo en la mañana de ayer durante la primera jornada del juicio.

Agregó: “La llama a Barbi por teléfono, escucho que le decía a Barbi que tenía frío, que estaba solo, que no tenía donde ir. Él en ese momento tenia un auto negro (Un chévrolet que había comprado recientemente y que puso a nombre de Bárbara), y no se queria ir. Arranca en el auto, y a la mañana siguiente apareció de nuevo en la casa”.

Control sobre la ropa, amenazas de suicidio y aislamiento

El testimonio de Oscar relatando las situaciones de violencia que sufrió Bárbara antes de ser asesinada coinciden con los de sus hermanas, quienes también declararon en el juicio. Anahí Zabala, quien vivía con Barbi en la casa familiar, afirmó que “En un momento, ella se quiso poner un short de jean, y él le dijo que era muy corto y ajustado. Como ella se lo quiso poner igual, él se lo rompió con una cuchilla”.

Además, Anahí declaró haber escuchado en varias oportunidades llamados que su hermana ponía en altavoz, en la que Dirassar le decía que si no hacía lo que le pedía, él se iba a terminar matando.

“Ella siempre creía que era la culpable, y él le decía que iba a cambiar, que iba a ir a un psicólogo para estar mejor”, declaró Anahí, pero Dirassar nunca lo hizo.

La pareja de Anahí, y cuñado de Bárbara, Jerónimo Guerra, indicó que mientras Dirassar vivió en la casa de los Zabala no participaba de los eventos familiares y se encerraba en la habitación, exigiéndole a Barbi que ella también se quede con él.

Una de las situaciones frecuentes en los hechos de violencia de género, es el aislamiento que genera el agresor ante su víctima para que no pueda pedir ayuda, lo que lamentablemente también le sucedió a Bárbara. “Cuando se mudaron a Madero, seguíamos hablando mucho por mensajes, pero después ni siquiera eso, porque no tenía ningún medio de comunicación”.

Tanto Anahí, como su hermana Daniela y las amigas de Bárbara coincidieron en relatar que Dirassar le rompía los teléfonos celulares, e incluso una computadora para dejarla incomunicada.

Anahí también relató una situación que le comentó Barbi, en la que Dirassar, en una discusión viajando, la bajó del auto, dejándolo sola en el medio de la ruta, y que después de unos minutos la volvió a subir tomándola del brazo por la fuerza para llevarla a su casa.

El joven acusado de matar a Barbi Zabala la madrugada del 6 de diciembre de 2019 también le pedía que se sacara fotos con su familia para corroborar que efectivamente estuviera con ellos.

Daniela Zabala, quien vive en la ciudad de Daireaux, indicó: “Yo dormía con ella cuando iba a visitarla, y ella sacaba fotos cuando estaba conmigo, y después me confesó que de madrugada, cuando yo dormía, se sacaba fotos conmigo y mis hijos para mandarle a Dirassar porque él desconfiaba constantemente”.

El test de embarazo

Después de poder contarle a su familia los episodios de violencia que estaba atravesando, e incluso que algunos integrantes de la misma los hayan presenciado, decidieron llevarla a Daireaux a la casa de su hermana Daniela para refugiarla, ya que Brian no sabía la dirección exacta y no iba a poder encontrarla.

Como Barbi no tenía teléfono, ya que Dirassar se lo había roto, Daniela decide prestarle uno que tenía en desuso. Ella declaró ante el tribunal trenquelauquenche que la mañana del 26 de noviembre, ella se levantó temprano y se asustó porque no vio a Barbi en la cama, a quien le gustaba dormir hasta tarde. La encontró en el patio, hablando por teléfono, y cuando cortó, se quiso volver para Pehuajó, y convenció a su hermana Anahí para que la fuera a buscar.

Lo acordado entre la familia es que ella estuviera en Daireaux hasta el 28, día que ella tenía turno para hacerse una ecografía por un posible embarazo, pero insistió para volver un día antes, pese al temor de la familia que le pasara algo.

Daniela declaró que Barbi tenía intenciones de ingresar a estudiar a la Escuela de Policía, pero que Dirassar se negaba, e incluso le dijo que prefería que ella quede embarazada antes que ingrese a la fuerza.

Ese posible embarazo fue la excusa que buscó Dirassar para acercarse la noche de su cumpleaños, a escondidas, violando la restricción perimetral e incluso, la custodia policial que tenía que haber cuidado a Barbi esa noche.

Bianca Benintede, una de las amigas que estaba con ella la madrugada del 6 de diciembre, declaró que en un momento se dan cuenta que las seguían y que Dirassar estaba en una esquina. Bianca se acerca a increparlo mientras Barbi sigue caminando con otra de sus amigas, Ludmila Chirino.

“Él no me miraba, hacía de cuenta que no estaba ahí, me empujó con el brazo y me dijo ‘lo único que quiero saber es sobre el test de embarazo’, y salió corriendo. Ellas ya estaban en la esquina, cruzando la calle, y él corrió, se nos puso adelante nuestro” explicó Bianca.

Agregó: “Con Ludmi le hicimos como escudo. Él la miraba a Barbi y le decía ‘¿Por qué hacés todo esto? Si yo sólo quiero hablar con vos’, como echándole la culpa a ella de la situación, y Bárbara lo único que le dijo fue ‘Brian andate porque esta viniendo la policia’”.

 “En cuestión de segundos, la manoteó de los pelos, la agarró del cuello, y cuando me di vuelta fue que estaba Barbi toda llena de sangre”, declaró Bianca entre lágrimas, quien finalizó su testimonio asegurando que cuando Dirassar fue detenido “no dijo nada”.

SUCESOS

Encontraron la piedra que mató al camionero en Daireaux y el fiscal confirmó que Jara falleció producto del impacto de la piedra

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El fallecimiento de Guillermo Andrés Jara, camionero de 45 años con domicilio en General Rodríguez, acontecido el lunes en inmediaciones del acceso a la ciudad de Daireaux como consecuencia de un ataque a pedradas, movilizó al fiscal de Trenque Lauquen, Dr. Fabio Arcomano, quien en las primeras horas de la tarde de ayer formuló algunas declaraciones para la prensa nacional. La noticia más resonante que aportó el agente fiscal guarda relación con el hallazgo de la piedra que ocasionó la muerte del infortunado transportista. La misma fue arrojada contra el parabrisas del camión y, al traspasarlo, golpeó contra la cabeza de Jara ocasionándole la muerte, según se desprende de la autopsia realizada.

Ayer, en horas de la tarde, la Policía Bonaerense en Daireaux recibió dos llamados con pocos minutos de diferencia. En el primero, un presunto “camionero autoconvocado” que participaba del paro de transportistas en la Ruta Provincial 65 denunció que el chofer de un camión que no quiso plegarse al piquete les había exhibido una carabina para poder continuar su marcha. Cuando los efectivos se dirigían al lugar para tratar de interceptarlo, casi en simultáneo recibieron otro alerta. Esta vez, les avisaron que sobre la misma ruta un camión se había despistado.

Al llegar al lugar del accidente, observaron que el conductor estaba inconsciente y con la cabeza cubierta de sangre. Una ambulancia lo trasladó a un hospital cercano, pero finalmente murió.

Lo que hasta ese momento no sabían los uniformados es que los dos llamados al 911 estaban relacionados y que se referían a la misma persona: Guillermo Andrés Jara, el camionero de 45 años oriundo de General Rodríguez que perdió la vida ayer tras ser atacado a piedrazos cuando quiso eludir el corte de transportistas que protestan por la falta de gasoil.

La información policial que tiene en su poder el fiscal de la causa, Fabio Arcomano, titular de la UFI Nº3 de Trenque Lauquen, es que Jara, que trabajaba para la empresa Transporte Segovia, también de General Rodríguez, había salido durante la mañana de esa localidad -en la que reside- para entregar una carga cuando fue sorprendido por la medida de fuerza.

PIQUETE Y LLAMADOS AL 911

Según los testigos, el conductor habría querido evadir el piquete que se había formado en el ingreso a Daireaux, sin hacer caso a la orden de los transportistas de que detuviera la marcha, y continuó su camino en dirección a la localidad de Laguna Alsina.

Y es acá donde comienzan a surgir algunos elementos llamativos que deberá dilucidar el fiscal. En el primero llamado al 911 que recibió la Policía, el camionero que participaba del piquete denunció que Jara los había amenazado con un arma de fuego tipo carabina para que los dejaran seguir su camino por la Ruta 65. Por el momento se desconoce oficialmente si hubo algún tipo de enfrentamiento entre el chofer de 45 años y los manifestantes antes de que eludiera el piquete. Según trascendió en medios locales, los choferes autoconvocados trataron de retener al hombre pero no lograron el objetivo. Como pudo, Jara siguió su camino.

Fue entonces que se sumó a la historia el segundo llamado, el del accidente del camión sobre la Ruta Provincial. Cuando llegaron al lugar del siniestro -a unos cinco kilómetros de Daireaux- los efectivos no sólo observaron que el conductor tenía la cabeza y la cara cubiertas de sangre, sino que el parabrisas tenía un agujero de gran tamaño. A simple vista se notaba que un objeto contundente había atravesado el vidrio.

A esa altura, Jara todavía estaba con vida. Estaba completamente inconsciente pero su corazón todavía latía. Minutos después llegó personal médico de emergencias para tratar de asistir a la víctima y cuando lo sacaron del habitáculo del camión para trasladarlo a la ambulancia, el cuerpo del chofer moribundo arrastró desde el interior del vehículo una piedra de gran porte, que cayó finalmente cayó al suelo.

ORDENÓ

Tras la confirmación de la muerte, Arcomano ordenó la intervención de la Policía Científica de la ciudad de Pehuajó, quienes en conjunto con la DDI de Trenque Lauquen, pudieron conectar los dos llamados al 911 y establecer que se trataría de un mismo episodio.

Gracias a la declaración de testigos y averiguaciones que pudieron obtener, los investigadores establecieron que después de que Jara eludió el piquete, tres hombres que participaban de la protesta se subieron a bordo de una camioneta Fiat Strada de color blanco y comenzaron a perseguir al camionero a lo largo de la Ruta 65 hasta que lo interceptaron y presuntamente le arrojaron la piedra que e hizo perder el control de su camión.

TRES APREHENDIDOS

Las fuentes consultadas por este medio indicaron que la camioneta era conducida por Héctor Fabián Paredes, de 44 años, quien estaba en compañía de Federico Javier Fernández (33) y Darío Javier Martín (46). Según fuentes policiales, este último habría sido la persona que arrojó la roca contra el parabrisas. Los tres, camioneros como domicilio en Daireaux, quedaron bajo control de la Justicia, en calidad de aprehendidos.

“JARA MUERE POR EL PIEDRAZO”

El fiscal señaló que “Jara muere porque el piedrazo fue de tal magnitud y de tal violencia que le destroza el cráneo, impacta en el frontoparietal izquierdo y la muerte violenta se produce minutos después que el cae. Esta situación de despiste del camión, es producto de la violencia y él cae prácticamente muerto”.

FILMACIÓN

Arcomano también dijo que Jara estaba filmando el ataque con su teléfono celular, que fue recuperado por la policía, motivo por el cual es altamente factible que pueda haber evidencia en video de las circunstancias de la agresión, lo que se develará cuando se intervenga pericialmente sobre dicho dispositivo.

ARMADO

Algunas versiones que circularon ayer mismo en redes sociales daban cuenta de que Jara habría estado armado. El fiscal explicó al respecto que se constató que sólo tenía en su poder un rifle de aire comprimido.

El mismo relato del funcionario del Ministerio Público aportó detalles sobre la modalidad del ataque. Expresó que Jara fue perseguido por un camión, una camioneta Fiat Strada y un Peugeot 3008. A bordo de la caja de la camioneta Fiat viajaban dos personas paradas y cuando rebasaron la línea del rodado conducido por Jara estas dos personas se bajaron, tomaron piedras y las arrojaron de frente provocando el luctuoso desenlace.

“EVIDENCIAS DE ALTO VALOR PROBATORIO”

Si bien se han recogido evidencias de alto valor probatorio, aún no se ha constatado cuál de los tres aprehendidos fue quien arrojó la piedra mortal. Las tres personas aún no fueron indagadas y fueron trasladadas a diferentes comisarías de la provincia todavía en calidad de aprehendidos. Se trata Fabián Paredes, de 44 años, Darío Martín, de 47 y Federico Fernández, de 34, todos camioneros radicados en Daireaux.

Según se puede ver en una imagen que circuló en las redes sociales, el camión que conducía Jara, padre de una hija de 18 años, quedó destruido a un costado de la ruta y con el agujero en el parabrisas. Al respecto, las fuentes judiciales remarcaron que el tamaño del orificio da cuenta de la violencia del impacto y de la intención “homicida” de los agresores.

Por lo pronto, para la Justicia se trató de una “acción homicida” y ahora el fiscal Arcomano tiene 48 horas para indagar a los sospechosos. De hecho, el ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, coincidió con la Justicia, y dijo que los agresores “son asesinos”. “Yo los catalogo como asesinos, es inadmisible lo que hicieron y ojalá que la justicia actúe con serenidad”, dijo el funcionario en diálogo con el programa de radio Bahía Hoy. (Con información de Infobae, Radio Más y Diario La Mañana de Bolívar).

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Nuevos detalles del crimen del camionero: una persecución que terminó en muerte y la extraña versión de la carabina

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El ataque ocurrió ayer por la tarde a cinco kilómetros del ingreso a la ciudad de Daireaux. Cómo fue la violenta secuencia y qué sabe la Justicia por ahora. Hay tres aprehendidos. Exclusivo, las imágenes de los detenidos y de la piedra.

Ayer, en horas de la tarde, la Policía Bonaerense en Daireaux recibió dos llamados con pocos minutos de diferencia. En el primero, un presunto “camionero autoconvocado” que participaba del paro de transportistas en la Ruta Provincial 65 denunció que el chofer de un camión que no quiso plegarse al piquete les había exhibido una carabina para poder continuar su marcha. Cuando los efectivos se dirigían al lugar para tratar de interceptarlo, casi en simultáneo recibieron otro alerta. Esta vez, les avisaron que sobre la misma ruta un camión se había despistado.

Al llegar al lugar del accidente, observaron que el conductor estaba inconsciente y con la cabeza cubierta de sangre. Una ambulancia lo trasladó a un hospital cerano, pero finalmente murió.

Lo que hasta ese momento no sabían los uniformados es que los dos llamados al 911 estaban relacionados y que se referían a la misma persona: Guillermo Andrés Jara, el camionero de 45 años oriundo de General Rodríguez que perdió la vida ayer tras ser atacado a piedrazos cuando quiso eludir el corte de transportistas que protestan por la falta de gasoil.

Fuentes judiciales revelaron varios detalles de cómo comenzó la salvaje secuencia según testimonios recolectados. También, qué elementos le permiten a la Justicia tener en este momento a tres camioneros aprehendidos como principales sospechosos de la muerte de Jara.

La información policial que tiene en su poder el fiscal de la causa, Fabio Arcomano, titular de la UFI Nº3 de Trenque Lauquen, es que Jara, que trabajaba para la empresa Transporte Segovia, también de General Rodríguez, había salido durante la mañana de esa localidad -en la que reside- para entregar una carga cuando fue sorprendido por la medida de fuerza.

Según los testigos, el conductor habría querido evadir el piquete que se había formado en el ingreso a Daireaux, sin hacer caso a la orden de los transportistas de que detuviera la marcha, y continuó su camino en dirección a la localidad de Laguna Alsina.

Y es acá donde comienzan a surgir algunos elementos llamativos que deberá dilucidar el fiscal. En el primero llamado al 911 que recibió la Policía, el camionero que participaba del piquete denunció que Jara los había amenazado con un arma de fuego tipo carabina para que los dejaran seguir su camino por la Ruta 65. Por el momento se desconoce oficialmente si hubo algún tipo de enfrentamiento entre el chofer de 45 años y los manifestantes antes de que eludiera el piquete. Según trascendió en medios locales, los choferes autoconvocados trataron de retener al hombre pero no lograron el objetivo. Como pudo, Jara siguió su camino.

Fue entonces que se sumó a la historia el segundo llamado, el del accidente del camión sobre la Ruta Provincial. Cuando llegaron al lugar del siniestro -a unos cinco kilómetros de Daireaux- los efectivos no sólo observaron que el conductor tenía la cabeza y la cara cubiertas de sangre, sino que el parabrisas tenía un agujero de gran tamaño. A simple vista se notaba que un objeto contundente había atravesado el vidrio.

A esa altura, Jara todavía estaba con vida. Estaba completamente inconsciente pero su corazón todavía latía. Minutos después llegó personal médico de emergencias para tratar de asistir a la víctima y cuando lo sacaron del habitáculo del camión para trasladarlo a la ambulancia, el cuerpo del chofer moribundo arrastró desde el interior del vehículo una piedra de gran porte, que cayó finalmente cayó al suelo.

Por las dimensiones de la roca, creen que es muy probable que el orificio en el parabrisas haya sido ocasionado por el proyectil. Lo que no está claro aún es si la herida fue producto del piedrazo o del choque del camión. En cambio, sí trascendió, de acuerdo con el diario Brújula 24, que Jara falleció por un traumatismo grave de cráneo.

Con la aparición en escena de la piedra, los policías avisaron a la Ayudantía Fiscal de Daireaux, a cargo de Augusto Lino Erlotegui, quien llegó al lugar. Al mismo tiempo, la víctima fue llevada hasta un hospital local, aunque al poco tiempo de llegar, murió. El golpe en su cráneo fue certero.

Tras la confirmación de la muerte, Erlotegui ordenó la intervención de la Policía Científica de la ciudad de Pehuajó, quienes en conjunto con la DDI de Trenque Lauquen, pudieron conectar los dos llamados al 911 y establecer que se trataría de un mismo episodio.

Gracias a la declaración de testigos y averiguaciones que pudieron obtener, los investigadores establecieron que después de que Jara eludió el piquete, tres hombres que participaban de la protesta se subieron a bordo de una camioneta Fiat Strada de color blanco y comenzaron a perseguir al camionero a lo largo de la Ruta 65 hasta que lo interceptaron y presuntamente le arrojaron la piedra que e hizo perder el control de su camión.

Las fuentes consultadas por este medio indicaron que la camioneta era conducida por Héctor Fabián Paredes, de 44 años, quien estaba en compañía de Federico Javier Fernández (33) y Darío Javier Martín (46). Según fuentes policiales, este último habría sido la persona que arrojó la roca contra el parabrisas. Los tres, camioneros como domicilio en Daireaux, quedaron bajo control de la Justicia, en calidad de aprehendidos.

Tanto el camión Mercedes Benz Axor que manejaba la víctima como la Fiat Strada fueron incautados. Además, los investigadores secuestraron los celulares de los sospechosos. Extrañamente, hay algo que no se secuestró: la supuesta carabina con la que Jara los había amenazado. No figura en ninguna lista a la que accedió este medio.

Por lo pronto, para la Justicia se trató de una “acción homicida” y ahora el fiscal Arcomano tiene 48 horas para indagar a los sospechosos. De hecho, el ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, coincidió con la Justicia, y dijo que los agresores “son asesinos”. “Yo los catalogo como asesinos, es inadmisible lo que hicieron y ojalá que la justicia actúe con serenidad”, dijo el funcionario en diálogo con el programa de radio Bahía Hoy.

Según se puede ver en una imagen que circuló en las redes sociales, el camión que conducía Jara, padre de una hija de 18 años, quedó destruido a un costado de la ruta y con el agujero en el parabrisas. Al respecto, las fuentes judiciales remarcaron que el tamaño del orificio da cuenta de la violencia del impacto y de la intención “homicida” de los agresores.

(Con Información de Infobae, DIB, y medios regionales).

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La familia de Bárbara Zabala decidió que quede la sentencia firme de 50 años de prisión sin beneficios: “Logramos la pena máxima que existe en Argentina”

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La familia de Bárbara Zabala mantuvo una reunión ayer en la Fiscalía de Pehuajó para decidir cómo avanzar luego del fallo de la justicia. Decidieron que quede firme la sentencia que se conoció en el veredicto.

Ani Zabala, hermana de la joven asesinada, confirmó que “cómo era de público conocimiento, hoy (por ayer) nos tocaba reunirnos junto con Pedro (Goldenberg) y Leandro (Cortellezzi) en Fiscalía, para ver qué determinación tomábamos. Si seguir e ir a casación o darle un punto final desde nuestra parte”.

SENTENCIA CONTRA EL ASESINO: “FRENAMOS ACÁ”

La decisión tomada fue frenar acá, respecto a la sentencia contra el asesino. Lo que logramos gracias al abogado y al fiscal, fue la pena máxima que existe en argentina: 50 años de prisión efectiva sin beneficios. Más allá que nosotros esperábamos la palabra Reclusión, y fue prisión, pero más pena que esa, lamentablemente en Argentina, no hay” manifestó Ani Zabala.

“LA SENTENCIA QUEDA FIRME”

“Por nuestra parte, esto acá termina, lo que no significa que la sentencia ya quede firme, debido a que la otra parte, tiene la opción de ir a casación. Por lo tanto de esto, nos iremos enterando con el correr de los días, de su decisión tomada”

BANCO ROJO

“Quiero volver a agradecer a Pedro (Goldenberg), que puso todo desde el minuto cero, también al ayudante de fiscal Rossi, por apoyarnos y buscar todo lo que fue necesario. Y sin dudas a Leandro Cortellezzi que, como si fuera poco, nos propuso a nosotros como familia, para que esto no quede acá y plantear tanto a la sociedad como al municipio, de poner un Banco Rojo, en memoria de Barbi y de las que ya no están” sostuvo Ani Zabala, remarcando que “no me parece poca cosa, que gente que no tuvo la suerte de conocer a mi Barbi, nos siga apoyando y que quieran que esto quede en la memoria de todos y nadie se olvide”.

“PODÉS DESCANSAR EN PAZ”

“Ahora sí Polli, podés descansar en paz. Seguí brillando, más fuerte y alto que nunca. Ahora solo tú decides que tan alto quieres volar…

Te amo hermosa mía” finalizó la hermana de Bárbara Zabala, en su mensaje por redes sociales.

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