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Despedida del Defe

El domingo 19 de noviembre de 1995 concluyó la primera fase del Torneo Argentino B que tuvo a Defensores del Este como uno de los protagonistas, representando a la Liga Pehuajense de Fútbol.

El elenco azulgrana integró la Subzona H de la Región Bonaerense pero tras caer en la penúltima fecha ante Ingeniero White de Banderaló en General Villegas, quedó sin posibilidades de clasificar a la siguiente fase por lo que debió afrontar su último partido, en este caso como visitante y ante El Linqueño, por el solo compromiso de cumplir con el fixture.

POSICIONES

Cuando solo restaba una fecha para concluir la fase inicial del certamen, la Subzona H estaba liderada por El Linqueño con 9 puntos, escoltado por Ingeniero White con 8, siendo los dos únicos equipos con posibilidades matemáticas de acceder a una nueva fase del torneo. Defensores del Este y San Agustín de 9 de Julio, que sumaban 5 puntos cada uno, ya no tenían chance.

Naturalmente, el conjunto albiazul de Lincoln era el que solo dependía de sí mismo, puesto que si lograba derrotar a Defensores en la fecha final, clasificaría de manera automática, pero en caso contrario debería aguardar el resultado de los rojos de Banderaló.

ESTADIO Y AUTORIDADES

El encuentro que debió afrontar Defensores del Este se disputó en el estadio de El Linqueño y contó con una terna de autoridades integrada por el señor Duarte como árbitro principal, secundado por los señores: Castillo y Armendariz como jueces de líneas, todos procedentes de la ciudad de Chacabuco.

LOS EQUIPOS

El elenco local, dirigido por el exjugador de Boca Juniors Walter Tamer, salió al campo de juego con una formación integrada por: Bergues, Muñoz, Fabio Schiavi, Leonardo Rúgolo y Ferraro; Zárate, Ramírez y Salazar; Benavídez, Alejandro Rúgolo y Crebay.

Era prácticamente el mismo equipo que había sido derrotado por Defensores en la primera rueda, con solo dos cambios, los cuales estaban determinados por la presencia del lateral Ferraro en lugar de Blondel, y del delantero Benavídez en lugar del volante Alonso.

Por su parte, el técnico del equipo pehuajense, Pablo Javier Zurro, se decidió por poner en cancha un equipo formado por: Hugo Fernando Pizarro, Rubén Galeano, Hernán Argañaraz, Carlos Di Salvo y Néstor López; Raúl Moyano, Julio Caldiero, Américo Delfino y Dardo Pascual; Carlos Sarobe y Miguel Torres. Es decir que puso lo mejor que tenía disponible, dado que por las expulsiones sufridas en el encuentro anterior ante Ingeniero White de Banderaló, no podía contar con el lateral Guillermo Salanitro y el volante Carlos Tolosa.

DECLARACIONES

Estaba claro que en la mentalidad de Defensores estaba el deseo de despedirse del torneo con una victoria. Su técnico, Pablo Zurro lo había dejado muy claro en sus declaraciones, tras el encuentro en General Villegas.

Refiriéndose a la fecha siguiente y ante la cámara de Fútbol Provincial, programa televisivo pehuajense que seguía el torneo del interior, el técnico había declarado, entre otras cosas, lo siguiente: “… A Lincoln vamos a ir a jugar como si fuera una verdadera final, porque no nos jugamos la clasificación sino que nos jugamos el prestigio a nivel zonal, quiere decir que a nosotros no nos interesa quién clasifica. Nosotros tenemos que ir a ganar a Lincoln. Si después gana Villegas y se clasifica. Bueno. En ese caso las cosas se habrán dado así.”

EL PARTIDO

El Linqueño sabía lo que se jugaba en el encuentro y salió decididamente a ponerse en ventaja cuanto antes. Salazar primero y Alejandro Rúgolo después estuvieron ante muy buenas oportunidades de abrir el marcador, pero en ambos casos, precisas y oportunas intervenciones del arquero Hugo Pizarro impidieron la conquista.

Defensores no lograba acomodarse sobre el campo de juego como lo había planteado su técnico y en parte era porque el local no le daba respiro. El albiazul había salido dispuesto a llevarse por delante al adversario, a arrinconarlo en su propio campo, a no dejar pensar a sus jugadores determinantes. Y en parte lo consiguió. Pero le faltaba la claridad del comienzo. Todo se hacía muy enredado y en eso sacaba partido Defensores, pero sobre los diez minutos, en una maniobra ofensiva local se produjeron varios rebotes en la puerta del área y la pelota quedó para que Fabio Schiavi, entrando a la carrera y a toda potencia, impactara el balón imprimiéndole una inusitada violencia pero con muy buena dirección que terminó clavando el esférico abajo sin que Pizarro pudiera impedir la caída de su valla. Golazo.

El gol pareció tranquilizar a los integrantes del conjunto dueño de casa aunque no a todos porque Salazar continuó muy acelerado y en un cruce con Di Salvo le aplicó un terrible codazo en el rostro al zaguero pehuajense. Duarte expulsó inmediatamente a Salazar mientras el defensor requería asistencia médica.

Di Salvo retornó al campo de juego con un vendaje en su rostro y Defensores pasó a tener un hombre más en el campo de juego, aunque no por mucho tiempo porque casi inmediatamente se produjo un encontronazo entre Ramírez y Rubén Galeano, y el árbitro entendió que hubo un intento de agresión por parte del lateral visitante, circunstancia por la que decidió expulsarlo. Ambos equipos quedaron con 10 jugadores y solo habían transcurrido unos 20 minutos de partido.

Después de las expulsiones se pensó que los más exaltados entrarían en razones pero no fue así, dado que siguió el juego fuerte, demasiado vehemente y hasta mal intencionado en algunos casos, pero el árbitro Duarte ya no quiso más problemas y dejó pegar, por lo que de haber seguido aplicando el mismo rigor que había mostrado al principio, pocos hubieran terminado en el campo de juego.

Pasada la media hora el trámite se tranquilizó y Defensores empezó a jugar mucho mejor, manejando el ritmo del juego gracias al buen trabajo de Delfino y Pascual, pero careció de la profundidad necesaria.

El local solo apelaba al contragolpe y en una sola oportunidad estuvo cerca de estirar la diferencia en el resultado pero Ramírez perdió una gran oportunidad al rematar desviado frente al marco visitante.

En el segundo tiempo Defensores intentó retomar el control del juego pero a los 2 minutos de juego Benavídez escapó por derecha y envió un centro pasado que le permitió a Crebay, que llegaba por el otro sector, impactar violentamente el balón y derrotar a Pizarro poniendo el 2 a 0 que sirvió para tranquilizar definitivamente al dueño de casa.

Defensores se jugó el resto. Ingresaron Carlos Torres por Sarobe, Alejandro Galeano por Caldiero y Pedro Avendaño por Pascual. El juego del visitante comenzó a lucir mejor porque el local solo esperaba, aunque con el respaldo de su arquero que tuvo una gran tarde.

Sobre los 30 minutos Alejandro Galeano cometió una falta fuerte y el árbitro lo expulsó. Con un hombre menos y perdiendo por 2 a 0, muy poco pudo hacer el elenco visitante, lo que permitió que el albiazul saliera un poco más. Así logró una gran oportunidad cuando Crebay escapó a las marcas por izquierda, enfrentó a Pizarro dentro del área, lo dejó en el camino pero antes que pudiera definir el arquero le cometió infracción, la que fue sancionada con el correspondiente penal. Schiavi tomó la ejecución y con disparo recto y violento en dirección hacia el medio del arco, marcó el tercero para el local.

Sobre el final, en una impecable definición, Delfino marcó el gol del honor con un disparo bajo contra uno de los palos que resultó inatajable para el uno del El Linqueño.

El resultado final fue 3 a 1 para el local que consiguió, de esta manera, ganar la subzona y pasar a la fase siguiente.

Defensores no se despidió como quería y cerró la que, en números, sería la peor de sus cinco campañas en los torneos de esta naturaleza.

Próximo sábado: Ecos del Argentino B 1995.

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