Tapa

Un productor de Pehuajó contó que se tomó un antiparasitario de uso ganadero para prevenir el Covid-19

“Hoy me zampé tres centímetros de ivermectina al 1% y lo voy a hacer durante tres días seguidos. Junto a toda mi familia”. Esas fueron las palabras del productor Juan Martín Perkins, vía la red social Twitter. Rápidamente, el comentario se hizo viral, y el medio capitalino “La Nación”, tomó nota de lo acontecido.

“En medio de la llegada de unas 300.000 dosis de la vacuna rusa Sputnik V en donde se espera vacunar a 150.000 personas, este productor recurrió a ese antiparasitario de amplio uso en ganadería luego de que un amigo, también productor agropecuario, contrajera el virus y la pasara muy mal. “Estaba jorobado, abatido, quebrado y muy dolorido hasta que tomó unas dosis del antiparasitario y fue increíble porque enseguida mejoró”, contó a LA NACIÓN.

PERKINS

Perkins tomó después de una reunión familiar en el campo la noche de Navidad. “Junto a mi mujer y mis dos hijas tomamos una dosis, a modo preventivo por el Covid-19. Tengo una hija con una cardiopatía y queríamos cuidarnos. No pretendo dar recomendaciones, solo lo conté a título informativo”, dijo.

COVID-19

Si bien todavía no está aprobado para la prescripción en casos de Coronavirus, un estudio realizado por un consorcio público-privado liderado por el Dr. Alejandro Krolewiecki, del Instituto de Investigaciones de Enfermedades Tropicales de la Sede regional Orán de la Universidad Nacional de Salta (UNSa), y difundido en septiembre pasado por el Gobierno, demostró una respuesta antiviral de la ivermectina en pacientes con Covid-19.

INVESTIGACIÓN

Según se informó en ese momento, la investigación arrojó que la administración de ivermectina a dosis de 0,6 miligramos por kilo de peso (el triple de lo usado habitualmente) produjo la eliminación más rápida y profunda del virus cuando se inicia el tratamiento en etapas tempranas de la infección, hasta cinco días desde el inicio de síntomas. “Los pacientes que recibieron ivermectina presentaron una respuesta antiviral significativamente diferente a los no tratados, el efecto se evidenció en la disminución más profunda de virus en secreciones”, se destacó sobre el trabajo.

ANTIVIRAL

“El hallazgo de la actividad antiviral de ivermectina es resultado de un estudio clínico sobre 45 pacientes con enfermedad leve o moderada en distintos centros hospitalarios (CEMIC, Muñiz y Alta Cuenca de Cañuelas), entre los cuales a 30 pacientes se les administró ivermectina en altas dosis, al resto no, y se les hicieron mediciones de seguridad del medicamento, cuantificación de virus en secreciones respiratorias y niveles de ivermectina en sangre”, agregó. Se remarcó que “el proyecto cuenta con aprobaciones de la Anmat y a futuro deberá definir el mejor modo para determinar si el efecto identificado se traduce en una utilidad clínica y/o epidemiológica y, en tal caso, el modo de administración con las necesarias medidas de seguridad y eficacia”.

SADI

Días atrás, la Sociedad Argentina de Infectología (SADI) señaló -respecto del consumo de la droga- que “la evidencia disponible in vitro sugiere que para alcanzar niveles efectivos de ivermectina se necesitarían importantes aumentos y potencialmente tóxicos de la dosis” y que, hasta el momento, la evidencia científica en curso que evalúa su uso sola o combinada con otras drogas es “de muy baja calidad y no han reportado datos claros de eficacia clínica”.

LOCALIDADES

Según pudo saber “La Nación”, en varias localidades del país hay más casos de quienes recurren al antiparasitario. En Quiroga, por ejemplo, una localidad bonaerense a unos 65 kilómetros de Lincoln, un grupo de productores agropecuarios amigos decidió también a modo preventivo tomar el antiparasitario.

QUIROGA

Néstor Pagella es uno de esos productores de la zona de Quiroga y, según dijo, cada 20 días toma una dosis de dos centímetros de ivermectina que saca de su campo. “Antes de hacerlo, comemos algo para no tener el estómago vacío y en una taza con agua y azúcar le agregamos la dosis y nos la tomamos. Lo hacemos de manera responsable, con 94 kilos esos dos centímetros son suficientes. Me siento bien, rejuvenecido”, indicó el productor.

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6 Comments

  1. Transcribo a continuación un documento de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) titulado «OPS no recomienda uso de medicamentos sin evidencia científica para tratamientos de la COVID-19», fechado el 09/07/2020: La seguridad de los pacientes es una prioridad para la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS); por eso, mientras no se realicen los estudios clínicos y no existan evidencias sobre la eficacia de un medicamento, como ocurre con la Ivermectina, no se aconseja su uso para el tratamiento de la COVID-19. Bogotá, julio 9 de 2020. En la actualidad, cerca de 200 opciones terapéuticas o combinaciones están siendo investigadas en más de 1.700 ensayos clínicos para el tratamiento eficaz de la COVID-19. De estas investigaciones científicas únicamente el medicamento Remdesivir cuenta con resultado positivo e incluso con revisión sistemática por parte de la Organización Panamericana de la Salud. Sin embargo, tras la publicación de un estudio que informaba que la Ivermectina se utilizó con éxito in vitro para el tratamiento del SARS-CoV-2 en células infectadas experimentalmente y dos prepublicaciones destacaron la aparente utilidad del medicamento para tratar pacientes con COVID-19 que requirieron ventilación mecánica, se empezó a popularizar su utilización. Aunque ninguno de los estudios fue revisado por pares ni publicado formalmente, y uno de ellos fue retirado posteriormente, la Ivermectina se está utilizando de manera incorrecta en los pacientes que tienen la enfermedad. Incluso se está aplicando el medicamento en una solución inyectable formulada para uso veterinario. La Organización Mundial de la Salud (OMS) excluyó la Ivermectina del estudio «Solidaridad», un ensayo que copatrocina para encontrar un tratamiento eficaz para la COVID-19, al cual se han adherido 39 países, entre ellos Colombia. Además, en una revisión que desarrolló la OPS de todos los estudios humanos in vitro (laboratorio) e in vivo (clínicos) de COVID-19 publicados de enero a mayo del 2020, se concluyó que los estudios sobre Ivermectina presentan un riesgo elevado de sesgo y la evidencia existente es insuficiente para llegar a una conclusión sobre sus beneficios y sus daños. Pese a estas consideraciones, en algunos países se han implementado guías de manejo (protocolos) clínico que han incorporado este medicamento como tratamiento estándard sin tener en cuenta la evidencia científica disponible. Esto supone un riesgo para la seguridad de los pacientes y tiene implicaciones bioéticas. Por ello, mientras no existan evidencias de mayor calidad sobre la eficacia y seguridad de estos medicamentos, la OPS recomienda que se utilicen únicamente en el marco de estudios de investigación debidamente registrados, aprobados y éticamente aceptables. Los datos de seguridad recolectados sobre estas terapias deberán ser notificados según la normativa local a la autoridad reguladora nacional de medicamentos. Mayores informes: Karen González . Comunicaciones OPS/OMS Colombia. Celular: 3108740249. gonzalekar@paho.org

  2. Transcribo seguidamente un Documento de Posición de la Sociedad Argentina de Infectología (S.A.D.I.) titulado «Ivermectina para el tratamiento y/o profilaxis de COVID-19», fechado el día 10 de octubre de 2020. En la nota del día 28/12/2020 (publicada ayer por «Noticias») del diario capitalino «La Nación», su redactora menciona, apenas, un par de fragmentos de distintos párrafos de este importante -para el tema sobre el cual ella está escribiendo- Documento. Este es un claro ejemplo de omisión de información a la que recurren frecuentemente este y otros periódicos porteños (y los medios de comunicación audiovisual de los que son propietarios, obviamente). El texto completo del Documento de Posición es: Ante las innumerables consultas de los profesionales de la salud y ante la creciente generalización de la utilización de la ivermectina para el tratamiento de COVID 19, corresponde a la Sociedad Argentina de Infectología, posicionarse respecto a esta situación. La ivermectina es una droga antiparasitaria de amplio uso en medicina humana y veterinaria, con dosis definidas para conservar un patrón de tolerancia y seguridad para indicaciones conocidas. Además de su acción antiparasitaria, la ivermectina es un potencial inhibidor de la replicación viral del SARS-CoV-2. Sin embargo, la evidencia disponible in vitro sugiere que para alcanzar niveles efectivos de ivermectina se necesitarían importantes aumentos y potencialmente tóxicos de la dosis. Incluso dosis de hasta 10 veces mayores que las aprobadas no alcanzarían las concentraciones efectivas in vitro contra el SARS-CoV-2. Hasta el momento la evidencia científica en curso que evalúa el uso de ivermectina sola o combinada con otras drogas para la prevención y/o tratamiento de la infección por SARS-CoV-2 es de muy baja calidad y no ha reportado datos claros de eficacia clínica. Recientemente resultados preliminares (sin publicación ni revisión de pares) de un estudio realizado en Argentina evidenció que la administración de ivermectina al triple de dosis habitual en 45 pacientes habría producido mayor eliminación del virus en secreciones respiratorias, pero sin correlación con mejoría clínica. Sin embargo, se necesitan más estudios con mayor número de individuos para determinar este parámetro y otros asociados a eficacia clínica y seguridad. Es importante recordar que la ivermectina no es una droga inocua y aún a dosis terapéuticas puede provocar un número frecuente (mayor al 10%) y considerable de efectos secundarios adversos, desde leves a graves. Siguiendo los lineamientos de ANMAT, la utilización de una medicación en carácter de uso compasivo, solo se encuentra autorizada para pacientes debidamente identificados, lo que excluiría la utilización de la ivermectina en forma masiva como actualmente se pretende. Por todo lo anteriormente expresado, y mientras no existan evidencias de mayor calidad, S.A.D.I. recomienda que no se utilice la ivermectina para el tratamiento y/o profilaxis del SARS-CoV-2 al margen de estudios bien diseñados, debidamente registrados, y que sean éticamente aceptables.

  3. Transcribo a continuación una nota de Nathalia Passarinho, periodista de BBC News Brasil (empresa que no puede ser sospechada de populista, peronista, kirchnerista, cristinista o albertista), fechada el día 23 de marzo de 2021. Recomiendo su lectura total, a pesar de su extensión. Esta transcripción tiene tres destinatarios principales: la conductora televisiva y seudopolitóloga Viviana Canosa, quien tomó dióxido de cloro (un blanqueador y un desinfectante muy efectivo a bajas concentraciones) en su programa y frente a las cámaras, asegurando que “oxigena la sangre” (afirmación que “es un disparate”, según Luis Baraldo, doctor en Ciencias Químicas y vicedecano de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, quien concluyó diciendo “no conozco ninguna evidencia de que el dióxido de cloro forme oxígeno”); el señor Juan Martín Perkins, quien aconsejó desaprensivamente el uso de la ivermectina (un desparasitante utilizado para combatir gusanos, piojos y garrapatas) para la prevención y/o tratamiento del COVID-19; y el diario “La Nación”, un claro ejemplo de periodismo mentiroso, tendencioso, manipulador, tergiversador y omitidor de noticias, como lo demostró en su nota sobre el productor rural antes mencionado y la ivermectina. Basándome en este artículo de la BBC, podría hacer varios comentarios sobre las formas tan distintas (y sus consecuencias) en que los gobiernos brasileño y argentino decidieron enfrentar esta terrible pandemia; o sobre las actitudes anticuarentena, antivacuna, antitodo, de muchos de mis compatriotas. No voy a hacerlo. Elaboren los lectores sus propias conclusiones. La nota se titula: “Coronavirus en Brasil: por qué relacionan al controversial ´kit covid` que promueve Bolsonaro contra el coronavirus con un mayor riesgo de muerte”. Su texto es el siguiente: A pesar de ser defendido por el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, el llamado “kit covid” o “tratamiento temprano” para el coronavirus contribuye a aumentar el número de muertes de pacientes críticos, según señalaron médicos responsables de unidades de cuidados intensivos consultados por la BBC. Más de un año después del inicio de la pandemia en la nación sudamericana, Bolsonaro sigue respaldando el uso de medicamentos como la hidroxicloroquina y la ivermectina, a pesar de que varias investigaciones señalan que estos fármacos no son efectivos en el tratamiento de la covid-19. “Muchos se han salvado en Brasil con esta asistencia inmediata. En este mismo edificio (el palacio gubernamental de Planalto, en Brasilia), más de 200 personas contrajeron covid y casi todos, hasta donde yo sé, incluyéndome a mí, buscaron este tratamiento con una serie de productos como ivermectina, hidroxicloroquina, azitromicina”, afirmó el mandatario a principios de este mes. Sin embargo, las investigaciones científicas señalan que estos productos no tienen ningún efecto en la prevención o el tratamiento temprano del virus. Y médicos de hospitales consultados por BBC News Brasil dicen que la defensa y el uso del llamado “kit covid” contribuyen de diferentes maneras a incrementar las muertes en el país. Brasil tiene el segundo mayor número de infecciones confirmadas y muertes del mundo, por detrás de Estados Unidos. En total, el país registró hasta el 16 de marzo más de 11,6 millones de contagios y alrededor de 282.000 muertes. El reciente aumento de casos es atribuido a la propagación de variantes altamente contagiosas del virus. Porcentajes (subtítulo). El doctor de cuidados intensivos Ederlon Rezende, coordinador en un hospital público de San Pablo, señala que entre el 80% y el 85% de las personas que resultaron contagiadas no desarrollarán una forma grave de covid-19. Para estos pacientes, explica, el uso de “kit covid” no ayuda en absoluto. Tampoco puede causar daño si la persona no lo toma en dosis excesivas; o sea: no desarrolla efectos secundarios ni pueden empeorar enfermedades existentes, con estos medicamentos. Pero, para el 15% o 20% que necesita hospitalización, estos medicamentos pueden complicar el tratamiento y contribuir a su muerte. “La mayor preocupación es por el 15% que desarrolla una forma severa de la enfermedad y termina llegando a la unidad de cuidados intensivos. Es en estos pacientes en los que los efectos adversos de estos fármacos ocurren con mayor frecuencia, teniendo un impacto en su supervivencia”, afirma Rezende, quien fue presidente de la Asociación Brasileña de Medicina Intensiva. Otro factor que apuntan los expertos es que el “kit covid” puede tener efectos indirectos. Indican que su uso genera retrasos en la búsqueda de atención clínica por parte de los contagiados, absorbe recursos públicos que se podrían destinar a fármacos de apoyo en situaciones de intubación y desvía la atención de los protocolos de tratamiento apropiados. “Hubo algunos alcaldes que distribuyeron una bolsa con el ´kit covid` y personas que pensaron que tomando esos fármacos nunca tendrían la enfermedad. Luego tardaron demasiado tiempo en buscar ayuda cuando enfermaron”, explica Carlos Carvalho, director de la División de Neumología de un hospital en San Pablo. Entre los efectos nocivos por buscar atención de forma tardía está la intubación, cuando el pulmón ya está gravemente lesionado por el esfuerzo de respirar. Los pacientes que reciben una máscara de oxígeno o ventilación mecánica invasiva antes de llegar a la insuficiencia respiratoria aguda tienen más probabilidades de sobrevivir, explican los médicos de cuidados intensivos. “La falta de organización centralizada y la información no coordinada sobre medicamentos ineficaces contribuyeron a la mayor letalidad en nuestra población. No diré que representa el 1% o el 99% (de las muertes), pero lo hizo”, agrega Carvalho, quien también es profesor universitario. Efectos colaterales (subtítulo). La neumóloga Carmen Valente Barbas afirma que la mayoría de las personas a las que atiende acudieron a productos del llamado “kit covid”. “La mayoría está tomando estos medicamentos. En cada videoconsulta que hago, la gente dice que los está tomando y tomándolos en grandes dosis”, afirmó a BBC News Brasil. La mayor preocupación de los médicos de cuidados intensivos es el efecto secundario en los pacientes que llegan a instancias graves por el virus y que ya están comprometidos por el funcionamiento de sus órganos vitales. “Estos medicamentos no ayudan, no previenen la intubación y tienen efectos secundarios, como hepatitis, problemas renales, más infecciones bacterianas, diarreas, gastritis…”, agrega Barbas. La hidroxicloroquina, sugerida por Bolsonaro en varias oportunidades, es un medicamento de uso común en pacientes con lupus, artritis reumatoide, enfermedades fotosensibles y malaria. La ivermectina, también parte del “kit covid”, es un desparasitante utilizado para combatir gusanos, piojos y garrapatas. La azitromicina es un antibiótico que, según los médicos, solo debe usarse en caso de infección bacteriana y no para prevenir un virus. Arritmias, delirios y problemas renales (subtítulo). Ederlon Rezende es uno de los expertos que advierte que la hidroxicloroquina puede causar arritmia cardíaca, solo uno de los posibles efectos secundarios del fármaco. En un paciente que desarrolla un caso de covid-19 de gravedad, puede generar un efecto adverso crítico, porque la enfermedad causada por el coronavirus también afecta al corazón, al promover la inflamación del músculo cardíaco y la trombosis en los vasos y tejidos. Rezende también señala que observó problemas en pacientes que necesitan ser sedados para la intubación y que se despiertan de la sedación con mayor confusión mental por el uso abusivo de ivermectina antes de llegar al hospital. “El paciente, al despertar de la intubación, puede experimentar delirio. En pacientes con covid esto es muy frecuente, porque el virus atraviesa la barrera hematoencefálica y afecta al cerebro, especialmente a la región frontal, provocando inflamación”, explica. “La ivermectina es un fármaco que también penetra en el cerebro cuando está inflamado, deprime aún más el cerebro y empeora la calidad del despertar del paciente intubado. Esta ha sido una complicación frecuente en los pacientes que utilizaron este medicamento antes de llegar a cuidados intensivos”. La ivermectina, dice, también puede causar daño renal, que dificulta la curación de un paciente con covid grave, ya que la enfermedad tiene el potencial de causar complicaciones renales y requerir hemodiálisis. En las últimas semanas, Bolsonaro comenzó a mencionar a la nitazoxanida, conocida como Annita, como candidata para ser parte del kit de covid. El problema, además de no haber ninguna evidencia científica de eficacia, es que la gente empezó a tomar este producto junto con la ivermectina, intoxicando el organismo, de acuerdo a lo visto por Carmen Valente Barbas. “La interacción de estos medicamentos en conjunto es peligrosa. La gente está tomando Annita junto con ivermectina y eso es absurdo”, asegura. Infecciones más resistentes (subtítulo). Otro problema advertido es la reciente inclusión de corticosteroides en el “kit covid”. Las investigaciones muestran que los corticosteroides ayudan a reducir la mortalidad entre los pacientes críticamente enfermos que necesitan ventilación mecánica a través de máscaras o intubación. Pero para el resto de la población su uso puede causar serios problemas. “Para los pacientes que no son sintomáticos o asintomáticos, los corticosteroides pueden incluso disminuir la inmunidad y causar otras enfermedades. Y, muchas veces, (autoridades locales) autorizaron el uso de un corticosteroide junto con antibióticos”, afirma Carlos Carvalho. “Si el paciente empeora y tiene una infección, tendrá una infección más grave porque está tomando un fármaco inmunosupresor y tendrá una bacteria resistente a los antibióticos que quemó; usándolo de forma inapropiada”, explica. Por su parte, el médico Jaques Sztajnbok también dice que el uso “preventivo” de azitromicina y corticosteroides dentro del “kit covid” provoca más mortalidad. “Si le dan corticosteroides a un paciente innecesariamente, su desempeño será peor”, apuntó a BBC News Brasil. La “falsa seguridad” (subtítulo). Entre las consecuencias indirectas del “kit covid” está, según los médicos de cuidados intensivos, la “falsa seguridad” que producen esos medicamentos, retrasando la búsqueda de atención médica. Un problema recurrente en las unidades de cuidados intensivos brasileñas, dicen, es la llegada de pacientes críticamente enfermos que, al sentirse protegidos por la hidroxicloroquina y similares, buscaron ayuda médica cuando ya era demasiado tarde. “Este autotratamiento da una falsa seguridad y la gente tiende a retrasar más la búsqueda de cuidados cuando evoluciona a una forma seria”, señala Ederlon Rezende. Entre los riesgos de buscar ayuda demasiado tarde está dañar el pulmón hasta el punto de que el problema no se puede revertir con ventilación mecánica e intubación. “Cuanto más tiempo transcurre entre la necesidad de cuidados intensivos y el ingreso efectivo a la cama del hospital, mayor es la mortalidad”, apunta Sztajnbok. La neumóloga Barbas, por su parte, añade que la insuficiencia respiratoria aguda puede evolucionar rápidamente hasta la muerte. “Su condición puede empeorar muy rápidamente y la gente puede morir en casa, sin tener tiempo de llegar al hospital”, afirma. Recursos de tratamientos probados (subtítulo). Quizás la mayor causa de muerte causada por el enfoque del gobierno federal en la defensa de medicamentos ineficaces es el gasto de dinero y tiempo. Esos recursos podrían haberse usado para comprar equipos, vacunas y producir un protocolo nacional con pautas para el cuidado de pacientes críticamente enfermos con covid. A diferencia de lo que sucedió en los países europeos y en Estados Unidos, después de un año de pandemia, el Ministerio de Salud brasileño no elaboró un documento con información a seguir por los profesionales de salud. “Se perdió el tiempo discutiendo el tratamiento temprano sin ninguna evidencia científica y no se lo invirtió en difundir información sobre cuidados efectivos para pacientes críticos y técnicas para identificar insuficiencia respiratoria”, afirma el investigador Fernando Bozza, autor de una encuesta que reveló que el 80% de los pacientes intubados en Brasil en 2020 fallecieron. Además, los recursos que podrían haberse destinado a la adquisición y reparto de medicamentos necesarios para la intubación o para la creación de camas de cuidados intensivos se gastaron en la compra de cloroquina y otros elementos del llamado “tratamiento temprano”, sin evidencia científica. Datos a los que tuvo acceso BBC News Brasil mostraron que el gasto del gobierno de Bolsonaro en cloroquina, hidroxicloroquina, Tamiflu, ivermectina, azitromicina y nitazoxanida superó los US$16 millones hasta enero de este año. Mientras tanto, médicos y asociaciones farmacéuticas advierten que el arsenal de los medicamentos necesarios para la intubación está a punto de agotarse. Por ello, la neumóloga Barbas afirma que se podrían haber salvado vidas si los recursos se hubieran invertido en soluciones científicamente probadas. “Y es un gasto que también podría haberse utilizado para comprar vacunas”, lamenta.

  4. En estos días, el uso de la ivermectina para la prevención y/o el tratamiento del coronavirus me ha hecho recordar el emblemático caso de la crotoxina de 1986. Como observo, y ésta es una opinión totalmente personal, características similares (falta de rigurosidad científica, irresponsabilidad de algunos medios de difusión escritos y audiovisuales, conductas indebidas, falsas expectativas sociales, desinformación, etcétera) en ambos casos; he decidido transcribir, para conocimiento de muchos y como recordatorio para muchos otros, una nota sobre la crotoxina. Su redactora es Vanina Beviglia. No tiene fecha. El título de la nota es: Crotoxina, ¿un invento argentino que cura el cáncer? El copete de la nota es: Una alerta rápida sobre la cura del cáncer desencadenó cuestionamientos acerca de cómo trabajar con el rigor científico. El texto es: La Crotoxina irrumpió en Argentina allá por el 1986 con la promesa de que el cáncer sería cosa del pasado a partir de su descubrimiento. Y varias polémicas se abrieron a partir de esta incursión. Se lo llamó conducta irresponsable de la investigación, generación de falsas esperanzas o trampa mediática. El análisis de esta cuestión hasta traspasó los alcances médicos, puesto que incidió de una manera directa en las expectativas sociales y en las ilusiones, sobre todo, de quienes padecían tan cruel enfermedad. Panorama histórico de la crotoxina (subtítulo). En 1985 se da a conocer que el doctor Vidal tenía en sus manos una investigación en la que se daba cuenta de que la Crotoxina, obtenida del veneno de las serpientes del Norte del país, tenía la capacidad de detener o disminuir el crecimiento tumoral y que, por lo tanto, se estaba ante las puertas de una posible cura para el cáncer. El médico sanitarista Aldo Neri, quien en ese momento era funcionario público, recuerda la conmoción popular que se había generado tras la manifestación que los médicos investigadores habían hecho pública en los medios. En ese momento el ministro encargado de la Sanidad Pública era Conrado Storani y tuvo que involucrarse de manera directa con este hecho, que pronto se transformó en un suceso mundial. Pero tras la convocatoria de médicos oncólogos especialistas para que evaluaran los dichos de los médicos Vidal y más tarde Molina, Hernández Plata y Costa, se llega a la conclusión de que no había una comprobación científica sobre los efectos terapéuticos que la crotoxina pudiera ejercer en los enfermos de cáncer y, por lo tanto, se prohíbe que se continúe con el tratamiento que irracionalmente se había comenzado a impartir. Esperanzas desesperanzadas (subtítulo). En octubre de 1986, luego de comprobar que varias de las pruebas presentadas por Molina y por Vidal habían sido fraguadas, se prohíbe el tratamiento con Crotoxina, por ser ésta una droga más de todas las que en el mundo se encontraban en evaluación. Como consecuencia, surge el mercado negro de la Crotoxina, impulsado, sobre todo, por la esperanza de enfermos y familiares que no veían todo lo externo y que preferían apostar al tratamiento con la droga, a pesar de las negativas oficiales. Se pagaban entonces sumas millonarias, mientras que también se desestimaban otras alternativas de cura por la esperanza que esta falsa propuesta había generado. El después de la falsa cura del cáncer (subtítulo). Si la Crotoxina hubiera sido realmente un componente de validez para el tratamiento del cáncer, seguramente se hubiera avanzado sobre su investigación y las posibilidades de su aplicación. En la investigación de las drogas se trabaja en fases y se conoce que el estudio de la Crotoxina no pasó de la Fase I. Si algo queda como cuestión a considerar, mirando hacia atrás, es el tema de la irresponsabilidad social, no solo de la investigación, sino también de los medios de propagación que no podían ignorar la expectativa social que iba a generar su difusión. En 1995 se reabren las causas de la investigación, esta vez sí bajo los protocolos de investigación existentes, en los hospitales de General San Martín y de Vicente López, con la conclusión firme de que la Crotoxina no curaba el cáncer. Con la muerte de Vidal, en el año 2002, vuelve a reabrirse el tema y siguen vigentes páginas que aluden a una posible fundación llamada Crotoxina, esperanza de vida; pero la misma no cuenta con aval ninguno del Conicet, el mayor centro de investigación argentino. Insólito (subtítulo). La comunicación oficial de los investigadores sobre su supuesto descubrimiento sobre la Crotoxina tuvo lugar el 9 de Julio de 1986. Los pacientes que lograron experimentar el tratamiento con crotoxina se enfrentaron contra el Ministerio de Salud cuando éste decretó su prohibición, ya que consideraban que su uso les había resultado beneficioso. Bibliografía (subtítulo). Gavensky, Martha; Crotoxina, Informe y Testimonios. Editorial Díaz, Buenos Aires.

  5. Deutsche Welle (“onda alemana”, en alemán) o DW es un servicio de radiodifusión internacional financiado por el presupuesto fiscal federal alemán. DW ofrece artículos actualizados periódicamente en su sitio web de noticias. El siguiente es uno de esos artículos, fechado el 24 de marzo de 2021. Su título es: La UE desaconseja el uso del fármaco ivermectina para tratar el COVID-19. La bajada dice: Duro revés para el antiparasitario ivermectina, el cual ha sido a veces presentado en las redes sociales como remedio “milagro”. El texto del artículo es: La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) desaconsejó este lunes (22/03/2021) la utilización del antiparasitario ivermectina en la prevención o el tratamiento del coronavirus por fuera de ensayos clínicos controlados. La EMA “concluyó que los datos disponibles no apoyan su uso para el COVID-19 por fuera de ensayos clínicos”, informó la agencia con sede en Amsterdam en un comunicado. Otros estudios “son necesarios para sacar conclusiones sobre la eficacia y la inocuidad del producto en la prevención y el tratamiento del COVID-19”, agregó la EMA. En un comunicado, la agencia explicó que ha revisado “la evidencia más reciente” sobre su uso para la prevención y tratamiento de la COVID-19, y recordó que los medicamentos con ivermectina no están autorizados en la Unión Europea para tratar la enfermedad que provoca el SARS-CoV-2, ni que la EMA haya recibido alguna solicitud para autorizar tal uso. La EMA revisa las últimas evidencias (subtítulo). Sin embargo, tras los informes publicados en medios de diferentes países sobre el uso de ivermectina contra la COVID-19, la EMA decidió revisar las últimas evidencias publicadas de estudios de laboratorio, observacionales, ensayos clínicos y metaanálisis. Los estudios no clínicos evidenciaron que la ivermectina podría “bloquear la replicación” del coronavirus, pero solo con el uso de “concentraciones mucho más altas que las usadas con las dosis autorizadas actualmente”, mientras que los ensayos clínicos tuvieron diferentes resultados: algunos no mostraron ningún beneficio, y otros un beneficio “potencial”. “La mayoría de los estudios que revisó la EMA eran pequeños y tenían limitaciones adicionales, incluidos diferentes regímenes de dosificación y el uso de medicamentos concomitantes”, agregó la agencia, para desaconsejar el uso de esta sustancia fuera de los ensayos clínicos estrictamente controlados. La utilización de la ivermectina se ha extendido durante la pandemia no solo para tratar a enfermos de la COVID-19, sino incluso con fines preventivos, en particular en América Latina. Alerta de aumento de efectos secundarios (subtítulo). Aunque reconoce que la ivermectina se tolera generalmente bien a dosis autorizadas para diferentes indicaciones, la EMA alertó de que los efectos secundarios “podrían aumentar con las dosis mucho más altas necesarias para obtener concentraciones de ivermectina en los pulmones efectivas contra el virus”, lo que hace que no se pueda excluir la toxicidad en dosis superiores a las aprobadas. La ivermectina es un medicamento contra los parásitos conocido desde hace décadas y de bajo costo, cuya utilización se ha extendido durante la pandemia no solo para tratar a enfermos de la COVID-19, sino incluso con fines preventivos, en particular en América Latina, y forma parte de los tratamientos autorizados por numerosas autoridades sanitarias nacionales. La ivermectina es uno de los medicamentos que se están investigando en el marco de la iniciativa ACT-Accelerator de la Organización Mundial de la Salud, mediante la que se busca promover el acceso equitativo a tratamientos, testeos y vacunas contra la COVID-19.

  6. De los muchos artículos publicados el día 31/03/2021 reproduciendo el comunicado (terminante) de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre el uso de la ivermectina para la prevención y/o tratamiento del coronavirus, decidí transcribir el de SWI swissinfo.ch. SWI swissinfo.ch es un servicio suizo on line de información y noticias creado en 1999. El análisis experto de los acontecimientos internacionales más relevantes forma también parte importante de su cobertura informativa. El título del artículo es: La OMS recomienda no utilizar la ivermectina en pacientes con covid-19. Está fechado el día 31/03/2021 a las 15:00 hs. Su texto es: Ginebra, 31 mar (EFE).- La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó hoy no utilizar la ivermectina en pacientes que sufren de covid-19, independientemente de la severidad de los síntomas que desarrollen y de su duración. La ivermectina es un fármaco de bajo costo contra los parásitos que se utiliza en numerosos países, sobre todo de América Latina, en personas infectadas por el coronavirus SARS-CoV-2, a pesar de que su eficacia para esta enfermedad no ha sido validada por estudios médicos. En América Latina circula la idea de que administrada en los primeros días desde la aparición de los síntomas puede prevenir que la enfermedad se vuelva grave. También se le atribuyen supuestos efectos profilácticos. La OMS afirma en una guía sobre terapias contra la covid-19, publicada hoy, que la ivermectina debe ser únicamente utilizada en el contexto de ensayos clínicos. “La recomendación de usar un medicamento únicamente en el marco de un ensayo clínico es apropiada cuando hay escasa evidencia que ofrezca certidumbre”, explica la Organización. En su guía explica que de los ensayos se ha extraído escasa evidencia de que la ivermectina tenga un efecto beneficioso en los resultados obtenidos en términos de mortalidad, ventilación mecánica, admisión hospitalaria, duración de la hospitalización y descarga viral. Los expertos que analizaron esta cuestión han determinado que el hecho de que un medicamento sea barato y esté ampliamente disponible no justifica que se utilice si su beneficio sigue sin estar claro. Los únicos medicamentos que la OMS ha dado por buenos para pacientes hospitalizados y con síntomas severos de covid-19 son los corticosteroides,en particular la dexametasona, un producto que también es de bajo precio. Hace una semana, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) también desaconsejó la ivermectina para prevenir y tratar la covid-19 y advirtió de que “los datos disponibles no apoyan” su utilización generalizada fuera de los ensayos clínicos controlados.

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