jueves 18 de abril de 2024 - Edición Nº1557

Provinciales | 3 abr 2024

Tandilia, las rocas donde evolucionaron dos lagartijas muy particulares

La Liolaemus tandiliensis y la Liolaemus absconditus son especies que sólo fueron halladas en este sistema serrano bonaerense. Las descubrieron en las últimas décadas investigadores de la Universidad Nacional de Mar del Plata.


Por Manuel Tejo, de Agencia DIB

Las rocas del sistema serrano de Tandilia, en el centro-sudeste de la provincia de Buenos Aires, alojan a dos pequeñas especies de lagartijas que evolucionaron de manera aislada y diferenciada. Estos animalitos, únicos y a la vez vulnerables a las modificaciones de su ambiente, no se encuentran en ninguna otra parte del mundo.

Las sierras de Tandilia se extienden desde el centro de la provincia en el partido de Olavarría hasta las costas de Mar del Plata (en el distrito de General Pueyrredon), cruzando por Azul, Tandil, Benito Juárez, Lobería, Necochea y Balcarce. En este sistema montañoso (el más antiguo de Argentina) están las especies de lagartijas endémicas Liolaemus tandiliensis y Liolaemus absconditus. Las mismas fueron descubiertas en las últimas décadas por investigadores del Laboratorio de Vertebrados del Departamento de Biología de la Universidad Nacional de Mar del Plata y científicos del Instituto de Bio y Geociencias del Noroeste Argentino (Ibigeo). 

“A Liolaemus tandiliensis la describimos como nueva especie en el año 2008 y diez años después describimos la Liolaemus absconditus”, le contó a DIB Laura Vega, doctora en Ciencias Biológicas y referente del grupo de investigación marplatense.

Las lagartijas endémicas de Tandilia son pequeñas. Desde el hocico hasta la cola, no superan los 17 centímetros. “Tienen coloración en general más bien marroncita, clara y grisácea, y la tandiliensis es un poquito más ornamentada”, comentó la investigadora sobre el aspecto de estas.

Y agregó: “Son especies que viven en un ambiente serrano y se las denomina como saxícolas porque están muy adaptadas a desplazarse y utilizar los recursos de las piedras. Para ello exhiben un montón de adaptaciones que tienen que ver con cuestiones morfológicas, térmicas, de la fisiología y demás”.

Liolaemus tandiliensis. (Oscar Stellatelli)
Liolaemus tandiliensis. (Oscar Stellatelli)

Los hallazgos

Vega le contó a esta agencia que comenzó a estudiar a lagartijas y lagartos en la zona de Tandilia de Mar del Plata y Balcarce. Al principio, ella y su grupo tenían identificados tres tipos: el lagarto overo, un gecko nocturno y una especie de lagartija que se la conocía como Liolaemus gracilis.

“Cuando nos pusimos a analizar más detalladamente, la especie Liolaemus gracilis no era tal, sino que era otra. Tenía suficientes caracteres diferenciados y nosotros la describimos como una especie nueva: Liolaemus tandiliensis. Esta última es exclusiva de las sierras de Tandilia y diferenciada de la gracilis, que habita en otras zonas del país”, dijo sobre el descubrimiento publicado en 2008.

En tanto, la investigadora detalló que el hallazgo de la lagartija absconditus, de 2018, fue “inesperado” ya que “directamente la encontramos nosotros como una especie nueva que hasta ese momento ni siquiera se la había nombrado, ni se la había confundido con otra”.

Absconditus significa oculta y, como su nombre lo indica, esta lagartija no se deja ver fácilmente. Es difícil de encontrar. Para estudiarla y poder describirla necesitamos una cierta cantidad de ejemplares y eso nos llevó un tiempo”, explicó.

¿Por qué están en esas sierras?

La Liolaemus tandiliensis y la Liolaemus absconditus evolucionaron “a lo largo de cientos de años” en la zona de Tandilia, pero “están asociadas a otras lagartijas que actualmente viven en otras zonas del país” como las sierras Subandinas o las Pampeanas de Córdoba.  

Vega señaló que el parentesco entre las lagartijas de distintas sierras estaría vinculado a que en antiguamente hubo una dispersión de estas y posteriormente, debido a eventos geológicos, quedaron aisladas en diferentes sistemas altos y dejaron de reproducirse entre ellas.

Liolaemus absconditus. (Carolina Block)
Liolaemus absconditus. (Carolina Block)

“Al no tener contacto con sus ancestros se han separado reproductivamente y se han especiado, se han transformado en especies nuevas”, explicó sobre las que ella y su grupo descubrieron.

En peligro

Las lagartijas de Tandilia afrontan distintos peligros como la modificación del ambiente en que habitan, la contaminación y la introducción de especies exóticas.

Entre los problemas, la investigadora se refirió específicamente a “la introducción de forestaciones exóticas” que muchas veces cambian “las condiciones climáticas o térmicas”. “Estos son animales que dependen mucho de la temperatura externa del ambiente”, indicó.

Asimismo, mencionó la actividad minera que se lleva a cabo en algunos distritos del sistema de Tandilia (Olavarría y Tandil) y la posibilidad de que los cultivos cercanos se extiendan hacia las zonas serranas en que habitan las lagartijas.

La investigadora Laura Vega con una lagartija de las dunas.

En este punto, Vega contó que sólo existen dos reservas naturales en el sistema de Tandilia (Sierra del Tigre en Tandil y Paititi en Sierra de los Padres) y que hay quienes plantean que se debería crear un geoparque para “preservar distintas estructuras”.

“Los peligros para las lagartijas están. Sobre todo, porque son especies que se encuentran en bajos números y, al ser endémicas, si se extinguen en un lugar ya no las podés encontrar”, alertó. (DIB) MT

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